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Salvo la palabra unidad, los discursos de las dos principales cabezas del MAS fueron radicalmente diferentes. Mientras Luis Arce recordó cómo pelearon entre 2019 y 2020 para participar de las elecciones, Evo Morales detalló los sacrificios que hicieron para crear este partido y reclamó más compromiso a la nueva generación.


“Hermanos, recordamos esos días de campaña, de lucha con todos ustedes aquí en los diferentes departamentos, donde poco a poco nuevamente tenían la conciencia de trabajo y de proceso revolucionario, de enfrentar a la derecha y lo hicimos con éxito y les ganamos con 55% a la derecha”, dijo Arce en su discurso, en alusión directa a los dirigentes que cuestionan a los que huyeron en 2019 o se refugiaron en embajadas.


Recordó que en tiempos del Gobierno de Jeanine Áñez, los dirigentes del MAS o de las organizaciones eran perseguidos y enjuiciados, procesos que impulsó el ex ministro Arturo Murillo, e incluso dijo que estuvieron a punto de perder la sigla.


“Porque con todas nuestras medidas en salud, educación y en economía hemos demostrado siempre la consecuencia con el instrumento, la ideología, el programa y por supuesto, consecuencia con el pueblo boliviano”, arengó Arce.


Los sacrificios


En cambio Morales recordó cómo llegaron a estos 27 años y reclamó más compromiso a la nueva generación que son los hijos o nietos de los dirigentes del MAS que empezaron a pelear en 1995 contra los gobiernos neoliberales.


“Esta democracia cultural no es gratis, ha costado mucho tiempo, saludo a los viejos dirigentes fundadores del instrumento político, algunos con vida, a sus familias. A la juventud decirles que podemos contar la historia con sus padres, cómo luchamos contra las bases militares, con sus padres luchamos contra las intervenciones militares, con sus padres y abuelos luchamos contra ese modelo neoliberal, contra las privatizaciones, a partir de esta lucha sus abuelos han sido antimperialistas, anticapitalistas”, relató.


Afirmó que en todos los países existen partidos de izquierda y que esos partidos están conformados por politólogos, pero que en Bolivia es el único país donde el instrumento político está formado por los propios campesinos e indígenas.


“Cuando estamos unidos, digan lo que digan y hagan lo que hagan el imperio y la derecha boliviana este movimiento político no para, no estamos en la Casa Grande del Pueblo de inquilinos, no estamos de paso, nos vamos a quedar para toda la vida”, reiteró.


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