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Pasó el aniversario del Estado Plurinacional sin ajustes ni enroques en el gabinete. No hubo renuncias y ningún ministro fue echado, tal como dirigentes del Pacto Unidad y el propio líder del MAS, Evo Morales, se lo habían exigido al presidente Luis Arce.

Al evento asistieron dirigentes de los movimientos afines al MAS, pero sobresalió la ausencia de Evo Morales, así como de los legisladores, salvo las cabezas del Senado y de Diputados.

El mandatario optó por presentar los resultados de los primeros 14 meses de su gestión y selló su mensaje con un pedido de unidad dirigido al país, pero especialmente a sus partidarios.

Los aliados del gobierno, representantes de organizaciones sociales que sostienen al MAS, expresaron por separado que quieren mejorar la coordinación con el Ejecutivo e insistieron en evaluar los resultados obtenidos en 2021.

“Nuestra lucha no tendrá éxito si florecen las ambiciones individuales y los enfrentamientos internos. La historia reciente nos enseña que sólo la conciencia, la organización, la movilización del pueblo unido entorno a un proyecto histórico es capaz de derrotar a enemigos tan poderosos como el imperialismo y sus operadores políticos internos”, exhortó Arce en su mensaje.

La invocación tuvo lugar en la Casa Grande del Pueblo, en un evento con aforo reducido, debido a la cuarta ola de contagios de coronavirus que golpea al país.

Entre los invitados estuvieron precisamente dirigentes de las cinco organizaciones del Pacto de Unidad: la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb), los Interculturales, las mujeres campesinas Bartolina Sisa, el Consejo de Marqas del Kollasuyo (Conamaq) y la confederación de Indígenas de Bolivia (Cidob).

Eber Rojas, el máximo dirigente de los campesinos, exhortó a todos los sectores sociales a “mantener la unidad para la gobernabilidad con mayor coordinación”.

“No abandonemos a nuestro hermano presidente, como organizaciones sociales. No abandonemos a nuestro hermano presidente y vicepresidente. No les dejemos solos”, insistió Rojas cuando le tocó tomar la palabra.

En el mensaje de ayer, Arce no ahondó en la campaña de vacunación que impulsó el Gobierno y que enfrentó tensiones por el rechazo de ciudadanos que defienden el derecho a no inocularse o a acceder a tratamientos naturales.

“Hay que hacer encuentros y cumbres sobre la medicina tradicional. En 2020 hemos usado yerbas contra la pandemia. Eso hay que profundizar”, apuntó Juan Carlos Huarachi en el acto.

El mensaje

Arce se dirigió al país en un mensaje que duró 39 minutos. Hizo una reseña sobre la resistencia y las luchas sociales vinculadas con el proceso político que vive el país, destacó algunas cifras para mostrar los logros de su gobierno.

El mandatario no habló de la relación del Gobierno con el sector privado; tampoco mencionó la lucha contra el narcotráfico ni sobre los retrocesos que tuvo su gobierno con algunas leyes, como las de la estrategia de lucha contra el enriquecimiento ilícito o las referidas al carnet de vacunación.

Elegido en 2020 con el 55,1% de los votos, el presidente Lucho enfrentó un complicado inicio de año, marcado por las exigencias de sectores del oficialismo para cambiar ministros “más políticos”.

Incluso, el expresidente Morales anunció evaluaciones internas al gabinete y llegó a cuestionar a cercanos colaboradores de Arce por no tener ese rodaje político. Pidió cambios, pero luego dejó que el presidente Arce tome sus propias decisiones en apego a la Constitución. “Salvo mi responsabilidad con esas sugerencias”, dijo en su momento. Ayer no estuvo en la Casa Grande del Pueblo, un edificio que visitó en al menos cuatro ocasiones durante las dos primeras semanas de enero, cuando saltaron las tensiones en el MAS por los ajustes demandados.

A diferencia del informe que presentó el 8 de noviembre a la Asamblea Legislativa, el mandatario no centró su alocución en el supuesto “golpe de Estado”. Comparó las cifras de su gestión con los registros de los 11 meses que duró la transición, tras de la renuncia de Morales a la presidencia.

La ceremonia convocada para celebrar los 12 años del Estado Plurinacional fue instalada luego de varios ritos andinos de agradecimiento a la Pachamama. En el atrio de la casa de Gobierno existe un sitio especialmente construido para estas ofrendas. El presidente Arce, el vicepresidente David Choquehuanca, además de los jefes de las cámaras del Senado, Andrónico Rodríguez, y de Diputados, Freddy Mamani, echaron dulces a una fogata, según el protocolo andino.

La visión de Choquehuanca

Choquehuanca exteriorizó un compromiso para “construir la hermandad” y evocó la trilogía aimara del “Ama Sua (No seas ladrón), Ama Llulla (No seas mentiroso) y Ama Quella (No seas flojo). Y añadió el “ama llunku (No seas servil y adulón) como parte de esos principios del “vivir bien”.

En un corto discurso apegado a la cosmovisión de las naciones originarias, el vicepresidente hizo un llamado para desmontar la lógica foránea que “ha colonizado la mente de los bolivianos y trascender las divisiones a través de la complementariedad”.

“En el Estado Plurinacional, nadie debe ser más que nadie; nadie debe sentirse dueño de nada ni de nadie. Nuestro compromiso es construir hermandad”, afirmó.

Indicó que el capitalismo moderno tiene obsesión por el caos, la división y masiva desinformación para hacer olvidar que en el Estado Plurinacional existen raíces y sabiduría ante las crisis.

“Choquehuanca le dice a Arce Jiliri Irpiri (gran líder, gran conductor). Fue un misil a Evo. Cerró su discurso con Ama Llunku, un misil contra los adulones de Evo. Arce no dijo ‘golpe de Estado’”, comentó el politólogo Franklin Pareja, tras los mensajes de ayer.

DATOS

EL DECRETO 405
El 20 de enero de 2010, Evo Morales declara con esta norma el Día del Estado Plurinacional. Han transcurrido 12 años desde entonces, aunque el Ejecutivo señaló que son 13 años.

ANIVERSARIO DE LA CPE
El próximo 9 de febrero, la Constitución Política del Estado cumplirá 13 años de vigencia, no así el Estado Plurinacional.

EL FACTOR EVO
Siendo legislador, Evo Morales fue expulsado el 22 de enero de 2002 del Parlamento. En esa misma fecha, pero en 2006 juró a la presidencia de Bolivia.

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