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En plena pandemia, el presidente Luis Arce habló ayer en tono discriminatorio en la ciudad de Tarija referente a las vacunas anticovid, cuando decenas de adultos mayores se quedaron con las ganas de recibir la primera dosis para evitar complicaciones en su salud.

"Hemos mandado vacunas para el pueblo, para los médicos, no para las familias de los ricos, no para la oligarquía tarijeña", dijo textualmente el mandatario en su intervención en un acto proselitista a favor del candidato a gobernador del MAS, Álvaro Horacio Ruiz. Esta fue la más polémica de sus frases durante el acto de cierre de campaña.

"Tarija no aguanta cinco años más en crisis", afirmó también, presentando a Álvaro Ruiz como la única alternativa de los tarijeños para la gobernación de ese departamento.

"Venimos a decirles que aquí está el gobierno nacional para apoyar el programa del MAS en Tarija. No están solos", dijo, anunciando que tienen programas para acabar con la pobreza y el desempleo. Luego afirmó que quiere trabajar con un gobierno departamental que salga del pueblo, y en ese momento abordó el tema de la salud, pronunciando la frase que le ha valido incontables críticas sobre vacunas para el pueblo y no para la oligarquía tarijeña.

Las declaraciones de Arce generaron indignación y repudio no solo en la capital tarijeña, sino en Santa Cruz y el exterior. El analista Carlos Federico Valverde calificó al Jefe de Estado como un "pelotudo" público que no entiende el valor de la democracia en el país.

"Lo que dijo es antidemocrático en cualquier parte del mundo. ¿Es ético lo que dice que ha mandado para las pobres y no para la oligarquía tarijeña? ¿Sabrán los del mecanismo Covax, los rusos y chinos lo que están haciendo, segmentando con las vacunas?", expresó Valverde.

Para el sociólogo y exministro asilado en Madrid (España), Hugo Carvajal, el presidente Arce esconde su incapacidad en la gestión de la vacunación en un discurso de polarización social siguiendo la senda trazada por el jefe nacional del MAS, Evo Morales.

En su opinión, este precedente es funesto porque la autoridad continúa destilando odio contra un sector de la población boliviana. "No puede haber gobierno y presidente solo para la mitad de un país. No es capaz de decir que no hay vacunas en Bolivia y por eso tiene que criticar a los países ricos, a la oligarquía y al imperialismo. Todos tienen la culpa menos la inoperancia de su gobierno", cuestionó Carvajal.


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