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La ayuda llega, pero es lenta. En Beni sienten que las autoridades se están burlando de ellos y cada día aumenta el temor por lo que pueda pasar. El departamento, que hasta el 26 de abril no reportaba ningún caso, hoy tiene 212 contagios de coronavirus confirmados. La explicación de las autoridades de salud tiene que ver con el tiempo que demora en saberse el resultado de las pruebas, las cuales son trasladas al laboratorio de a Santa Cruz. Pero, lo que piden en los hospitales es equipos y medicamentos.  

“Todo tarda mucho, las condiciones son muy precarias. Se lo dijo desde un principio, cuando hace un mes vino el ministro Murillo y anunció la puesta de un laboratorio. Esa vez nos dijeron que porque éramos benianos íbamos a gozar de ese privilegio, porque la presidenta es de acá, pero nadie nos dio pelota, ni siquiera el mismo personal del Sedes que fue puesto por este Gobierno”, se quejó Bolivia Stroebel, jefa de enfermería del hospital de Cossmil, que, junto con el Germán Busch, es uno de los dos centros de salud que fue habilitado para enfermos de Covid-19 en Trinidad.

La profesional puso como ejemplo el caso del líder indígena Marcial Fabricano, que se encuentra internado en el lugar, a la espera de los resultados de su prueba, luego de que fuera ingresado con síntomas de coronavirus el sábado y hasta la fecha se tienen sus resultados.  

En el Cossmil atienen actualmente a 35 pacientes de coronavirus con las mismas condiciones materiales con las que comenzaron a atender al primer paciente. La noche del lunes falleció allí un hombre de 41 años. El hospital continúa con déficit de respiradores, situación que llevó a un grupo de enfermeras a presentar la renuncia a su labor. “Uno no puede hacer nada sin medicamentos, es frustrante todo lo que está pasando. Si bien hoy llegó hidrocortisona, desde hace dos días que estamos necesitando la hidroxicloroquina. También se precisa anticoagulantes y los cubridores gástricos, como el omeoprazol y la ranitidina, para los pacientes que presentan reacción a los remedios”, añadió Stroebel.

“Antes de la aparición del primer caso, contábamos con 15 camas de terapia intensiva habilitadas y con 15 respiradores. El problema es que los equipos estuvieron mucho tiempo sin uso y, de repente, cuando nos llegaron los casos de golpe, todo se fue complicando. Actualmente solo funcionan dos respiradores”, mencionó el director del Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Beni, Jorge Gómez.

El funcionario recordó que el Sedes recibió hoy un lote de trajes de seguridad e insumos médicos, entregados por los ministerios de Justicia y Energías, que serán distribuidos en los dos hospitales, además del Materno Infantil.

“Sabemos que la situación es difícil, y esta ayuda, sin duda, será útil. Pero le pedimos a la presidenta que nos consiga los ingenieros biotecnólogos expertos en la reparación de los respiradores, eso es urgente”, dijo Gómez.

Preocupado por el aumento de los casos y la falta de condiciones en los hospitales, el presidente del Comité Cívico de Beni, Gueiser Chávez, envió un mensaje el lunes al Gobernador del departamento y a la presidente Jeanine Áñez, en el que pide que se declare zona de desastre por coronavirus. Asegura que tienen un deficiente sistema de salud, que además está colapsado. “Necesitamos que vengan de otros departamentos o de otros países para atender esta pandemia. Señora presidenta este es su pueblo, declare desastre”, clamó Chávez.

La directiva del Colegio Médico de Beni también se pronunció en un comunicado en el que resaltan que el crecimiento exponencial de las cifras de casos confirmados ha hecho que los recursos humanos, infraestructura y equipamientos fueran sobrepasados.

“Nos vemos en la necesidad de imperiosa de alzar la voz de alerta y pedir auxilio inmediato a todas nuestras autoridades, sean del Gobierno central, Gobernación y municipal. Imploramos a todas las instancias correspondientes activen las diligencias necesarias o que correspondan”, dice parte de la carta.

Las autoridades del hospital Germán Busch convocaron a 16 médicos para que se sumen a la lucha contra la pandemia, pero estos no aceptaron por falta de condiciones de bioseguridad.