Escucha esta nota aquí

En los últimos años, Bolivia ha pasado de ser un país de tránsito de migrantes y refugiados venezolanos a ser un país de destino, y quienes llegan lo hacen en condiciones de vulnerabilidad, así lo destaca un informe de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Las restricciones migratorias impuestas por algunas naciones de la región han incrementado la llegada de venezolanos a Bolivia y, de mantenerse estos controles, combinado con la profundización de la crisis que ha causado el régimen de Nicolás Maduro, "se estima que aumente el flujo migratorio hacia este país en el transcurso del presente año”, señala en el informe David Smolansky, comisionado del Secretario General de la OEA para la Crisis de Migrantes y Refugiados Venezolanos.

El número de venezolanos que se estima ha ingresado a suelo nacional es de 10.000 y que ahora, después de más de una década desde que se comenzó a tener tal flujo migratorio, ha comenzado a tener mayor visibilidad.

“El establecimiento del gobierno de transición en Bolivia ha generado un cambio en la política migratoria de este país y un nuevo enfoque hacia la inmigración venezolana, centrado en la flexibilización y una perspectiva más humana”, indica el reporte.

Este informe fue elaborado con base en la visita realizada a Bolivia por el equipo de la Oficina de la Secretaría General de las Naciones Unidas para la Crisis de Migrantes y Refugiados.

Algunos aspectos positivos a destacar de la nueva política son la reactivación de los procesos de solicitud de refugio y la flexibilización en cuanto a la documentación exigida a las personas venezolanas para poder regularizarse y permanecer en el territorio boliviano.

Por otra parte, el informe identifica desafíos que hay que atender. Esto incluye dificultades para cubrir los costos financieros de los trámites migratorios y obstáculos para insertarse en el mercado laboral formal. 

Se destaca que uno de los desafíos es garantizar la continuidad de la nueva política migratoria hacia los venezolanos, "así como la permanencia de las resoluciones aprobadas en caso de que se instale un nuevo gobierno luego de celebrarse las elecciones presidenciales de 2020.”

Según datos de la Oficina de la Secretaría General de la OEA, son  5.1 millones de venezolanos los que han huido a otros países, una cifra que representa a más del 17% de la población de Venezuela.

Este es el tercer informe que la Secretaría General de la OEA publica sobre la situación de migrantes y refugiados venezolanos en los países de destino. En diciembre de 2019, se publicó el informe sobre Brasil y en enero de 2020 se publicó el informe sobre Costa Rica.