El gobierno de Bolivia decidió seguir un diálogo permanente con su similar de Argentina con una amplia agenda de interés común, dijo la canciller Celinda Sosa.
Según Sosa, el cerco perimetral a ser construido en la localidad de Aguas Blancas no debe generar distanciamiento ni un conflicto diplomático porque se está haciendo dentro de territorio argentino.
"Es política que tiene cada país. Entonces para llevar una buena vecindad es importante establecer el diálogo como un mecanismo para ver no solo un asunto, sino el conjunto de temas de interés común de ambos países, afirmó la canciller tras reunirse este martes con el alcalde Johnny Torres.
Sosa confirmó a EL DEBER que hay una agenda bilateral con Argentina, que incluye el tema migratorio, comercial, energético y académico para los profesionales que estudian en el país vecino.
A finales de enero, la cancillería boliviana, a través de un comunicado, había expresado su preocupación por el anuncio del gobierno argentino de instalar un cerco perimetral de 200 metros.
La canciller reiteró que este tema no debe ser un motivo para generar un conflicto diplomático y por el contrario mediante el diálogo se debe encontrar soluciones a los asuntos que aquejan a los dos países.
Agregó que la agenda bilateral se definió después de reuniones entre autoridades de las Cancillerías y los embajadores de cada país en Bolivia y Argentina.
Ayer, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, pusieron el primer poste del alambrado de 200 metros a ser construido en 60 días por la contratista Sánchez Osadcia que se adjudicó el proyecto.