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Filas de hasta medio centenar de personas se puede observar en el ingreso de la embajada de Bolivia en Buenos Aires. Los compatriotas protestan por la falta de atención y la dejadez del gobierno de designar un cónsul y un embajador que atiendan las emergencias y consultas de los bolivianos en tránsito y residentes en ese país.


“No puede ser posible que desde hace más de dos meses estemos sin Cónsul General y Embajador, el único funcionario responsable que estaba presente era el encargado de asuntos comerciales, Ramiro Tapia Sainz, quién nos informó que todavía no se designó personal porque no hay presupuesto”, dijo Iván León en su muro publicando fotografías y videos de la situación en esa delegación diplomática.


Hasta el momento, el Senado solo trató las designaciones de dos embajadores, en NNUU al exministro, Sacha Llorenti y la embajadora de Bolivia en Ginebra, no hubo más designaciones cuando el Gobierno de Luis Arce está a punto de cumplir dos meses de gestión.  


El portal de la Cancillería solo exhibe las direcciones de las delegaciones diplomáticas en Argentina, pero no figuran los nombres de las autoridades que atienden en las oficinas de los 14 consulados que tiene Bolivia en Argentina.


De acuerdo con el video proporcionado se puede observar la fila de las personas y sin guardar las medidas de bioseguridad como la distancia física, pocos portan barbijos y no hay ningún personal que pueda guiar a estos compatriotas.


Los denunciantes afirman que se requiere personal para saber si pueden viajar hacia Bolivia y si podrán pasar la frontera que está cerrada. Los ciudadanos que llegaron desde Argentina relataron que los dueños de las flotas les advierten que el viaje es normal hasta Jujuy y que de ahí es responsabilidad de cada uno si llega o no a cruzar la frontera.


Los bolivianos que llegan hasta La Quiaca lo hacen a cuenta y riesgo de ser detenidos por la Policía argentina y devueltos a su lugar de origen, cientos de compatriotas bolivianos fueron retornados desde La Quiaca a Buenos Aires; algunos lograron cruzar la frontera por pasos ilegales y llegar a Villazón, en el lado boliviano.


Los bolivianos en el consulado afirman que ese tipo de información no tiene el migrante que anualmente viaja a Bolivia, entonces se tiene que arriesgar a ser retornado desde la frontera y gasta dinero en los pasajes de ida y vuelta sin cruzar a Bolivia.


     

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