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La revelación de la investigación periodística, Pandora Papers sobre los empresarios bolivianos, Branko Marinkovic, Fernando Illanes y Pedro Jaime Valdivia provocó la respuesta del primero, quien admitió que fundó su empresa en Panamá, pero dijo que la misma fue cerrada en 2017; es decir, tres años antes de que sea designado ministro de Estado, durante el gobierno de Jeanine Áñez.


“La empresa Granol SA, fue constituida legalmente el 6 de julio del año 2.000 en la República de Panamá. La empresa Granol SA jamás realizó ninguna actividad ni comercial, ni económica, ni de ninguna índole. Fue cerrada de oficio por autoridades panameñas el 23 de octubre de 2017”, señala parte del comunicado que emitió la familia Marinkovic.


El empresario y ex cívico cruceño alegó que él fue autoridad de Estado en 2020 y su empresa fue cerrada tres años antes y por tanto no existe ningún vínculo entre su cargo como ministro de Estado y su empresa en los paraísos fiscales.


La Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción, establece que las Personas Expuestas Políticamente (PEP) son aquellas que prestan servicios en el Estado y luego ejercen cargos privados. Esas exautoridades son consideradas PEP y el manual establece que deben ser investigadas junto con su entorno familiar.


“En cuanto a la referencia de la condición de persona expuesta políticamente, cabe precisar que la única vez que ejercí funciones públicas fue en el año 2020, es decir, veinte años después de que se abriera la referida empresa y tres años después de que se cerrara la misma, no existiendo en consecuencia ninguna relación entre ambos hechos”, señala el comunicado.


De acuerdo con Papeles de Pandora, los tres empresarios bolivianos también fueron parte de la administración del Estado, Marinkovic como ministro de Jeanine Áñez; Illanes, como ministro de Gonzalo Sánchez de Lozada y Valdivia como cónsul de Bolivia en Brasil, donde hizo su fortuna como hotelero.


Los documentos revisados por el equipo Pandora Papers Bolivia muestran cómo, entre 1987 y 2018, arribaron a esos paraísos fiscales casi tres centenas de bolivianos y registraron 130 compañías off shore.







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