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En plena lluvia y acompañado de su candidato a vicepresidente, el excívico Luis Fernando Camacho, candidato presidencial de Creemos, llegó a Potosí en la gira nacional que realiza y se estrelló contra las encuestas que se difundieron en este mes y dijo que habrá federalismo en el país en un decenio.


(Aquí estamos) “Viendo la verdadera encuesta, es el sentimiento de la gente que ya no cree en las encuestas de la vieja política. La verdadera encuesta está en las calles, en el amor del pueblo que está en las calles”, dijo Camacho a bordo de una camioneta que encabezaba la caravana de vehículos que recorrió las calles de Potosí.


Según las encuestas de “Tu voto cuenta”, Creemos tiene la preferencia del 2,3% en Potosí, pese a que el candidato vicepresidencial, Marco Pumari es también un ex dirigente cívico de este departamento. Ese porcentaje lo ubica en quinto lugar, lo que fue rechazado por los candidatos.


Mientras que su acompañante de fórmula, Marco Pumari dijo que esta muestra de respaldo popular es lo que los llevará al triunfo. “Ni la lluvia y menos la vieja clase política, acá está el pueblo, vamos a ser gobierno, vamos a transformar Bolivia”, arengó desde su pedestal en la camioneta que transportaba al binomio.


La promesa   


Pero el candidato también habló de federalismo y dijo que en diez años se puede plasmar esta demanda regional. Primero quiere profundizar la descentralización y las competencias del gobierno central.


“Por eso estamos peleando para esa descentralización profunda, para que en diez años podamos finalizar con un federalismo tan anhelado que necesitamos y vamos a trabajar estos cinco años para que se profundice la descentralización y podamos finalizar nuestra gestión con la línea clara del camino al federalismo que constituye la base de la estabilidad democrática, económica, política y social”, dijo en una improvisada conferencia de prensa.


Dijo que la propuesta no plantea la división sino la complementariedad entre regiones y recordó que el Litio debe dar la potencialidad que Potosí necesita. Las acusaciones de división y regionalismo, dijo, vienen de los opositores políticos a los que califica como “la vieja política”.