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Cancillería considera que el Gobierno argentino de Alberto Fernández anunció la manipulación del voto boliviano en las elecciones generales del 18 de octubre, con las afirmaciones que realizó su subsecretario de Obras Públicas de Argentina, Edgardo Depetri, quien, tras reunirse con Evo Morales, se comprometió a “fortalecer la participación de migrantes bolivianos, en la elección presidencial, para que Bolivia vuelva a ser un país libre y democrático”.

La ministra de Relaciones Exteriores, Karen Longaric, en entrevista con Jorge Tejerina en Cadena A, señaló que “no solamente hay injerencia en asuntos internos de otro país, sino también hay el anuncio de una manipulación de las elecciones bolivianas”, advirtiendo que “están anunciando la comisión de un delito electoral y eso es gravísimo”.

El funcionario del Gobierno argentino se juntó con el jefe del MAS el 22 de agosto, como integrante del frente ‘Tiempo de Igualdad’, que compone la coalición que llevó a Fernández al poder. Sus dichos son atribuidos a un intento de “injerencia” en el proceso electoral que vivirá en octubre Bolivia.

La canciller instó a que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) asuma medidas para garantizar la transparencia en el sufragio, cambiando a todo su personal en el exterior, debido a que es el mismo que trabajó en la votación del 20 de octubre de 2019, sufragio que fue anulado por fraude a favor del MAS.

“Espero que el ente electoral adopte las medidas correspondientes para prevenir un anunciado fraude y manipulación del voto boliviano, anunciado por esa autoridad argentina”, expresó Longaric.

Ayer el presidente del TSE, Salvador Romero, remitió una queja al Gobierno argentino, por la “abierta injerencia” de parte de autoridades de ese país en el proceso electoral boliviano, solicitando “evitar cualquier tipo de acciones, actividades o declaraciones que influyan sobre la orientación del voto de los ciudadanos bolivianos”.