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"En los últimos cuatro días, la situación ha empeorado hasta niveles insostenibles". De esta manera la canciller Karen Longaric describe los graves problemas que están causando los bloqueos de carreteras ante el fracaso del diálogo convocada por la presidenta Jeanine Áñez. 

La ministra, a tiempo de reafirmar la vocación de diálogo del Ejecutivo, envió una carta a la comunidad internacional, para pedir que censure estas medidas de presión, pues están causando muertes de enfermos ante las dificultades para transportar hasta los hospitales, tanto oxígeno, medicamentos como otros insumos médicos.

Esta segunda carta, dirigida a la ONU, ACNUDH, ACNUR, OEA, CIDH, Unión Europea y Parlamento Europeo, complementa la enviada el 5 de agosto y que denuncia "las amenazas para los derechos de pacientes con Covid-19 y población en general" por ciertos sectores políticos.

Frente a este panorama, Longaric solicita a la comunidad internacional que "censuren estos actos que impiden el traslado de oxígeno y de otros insumos médicos a los distintos hospitales del país". 

La canciller recuerda el posicionamiento asumido el pasado 7 de agosto por la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), que calificó estos actos de "indignos e inmorales porque sacrifican la vida de un pueblo inerme, que se se halla secuestrado y acosado por estos grupos  violentos". 

"Los peligros que el Gobierno de Bolivia advirtió han comenzado a materializarse con funestas consecuencias", señala la canciller. También puntualiza que se han registrado muertes de pacientes en distintas ciudades del país por falta de oxígeno.

En pasados días, ante la Asamblea General de la OEA, el jefe nacional de epidemiología, Virgilio Prieto, contabilizaba unas 31 personas fallecidas por falta del oxígeno en los hospitales bolivianos.

Los hospitales e instituciones de salud han resaltado la situación de emergencia en que se encuentran por falta de oxígeno. "Las iniciativas de traslado y reaprovisionamiento de centros médicos por vía aérea, que realiza el Ministerio de Defensa, no son suficientes para garantizar que los insumos esenciales lleguen de manera oportuna a todos los puntos del país, mucho de ellos aún inaccesibles", según Longaric.

"Las iniciativas de diálogo no han dado fruto", indica la ministra y expone los intentos realizados por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) y el Gobierno, con la presencia de Naciones Unidas, organizaciones internacionales y la Iglesia católica, pero "ninguna de dichas conversaciones han logrado hasta el momento su fin más importante, que es levantar los bloqueos en pro de la salud de los ciudadanos bolivianos que padecen Covid-19".

A pesar de la falta de acuerdos con otros actores políticos y sectores movilizados, la actitud del gobierno insiste y afirma que "las puertas del diálogo continúan abiertas". Eso sí, el tiempo avanza trágicamente porque "la salud de la población no puede esperar la voluntad egoísta de actores políticos que buscan la confrontación".

Para el Ministerio de Relaciones Exteriores, los grupos del Movimiento Al Socialismo (MAS) están cometiendo graves delitos como el secuestro de personas indefensas, "infligiéndoles tratos inhumanos y degradantes como mecanismo de presión ejercido contra el Gobierno".

Reafirma el compromiso del Ejecutivo de "velar por los derechos humanos, por la salud y la vida de la población". No obstante, agrega que, con el afán de reestablecer el Estado de Derecho y la paz al interior del país, "de ser necesario, el Gobierno tomará todas las medidas legales y proporcionales de contención para evitar más muertes y garantizar que los derechos de la población  se respeten plenamente".

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