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El liderazgo económico de Santa Cruz aún no salta al terreno político nacional. Esa suele ser la reflexión en el mes de la efeméride, pero el exministro Carlos Romero opta por una doble exhortación en favor de una agenda estratégica de desarrollo regional.

“Santa Cruz tiene una agenda estratégica e histórica que debe ser adecuadamente visualizada, entendida desde el Gobierno nacional, pero al mismo tiempo tiene élites políticas que aún no tienen visión nacional”, afirmó la exautoridad.   

Romero asegura que estos dos factores constituyen “una ecuación” que debe ser resuelta para generar las condiciones para “un gran salto cualitativo” que acompañará el actual desarrollo económico regional en favor del país y para las naciones de la región.

En ese marco, afirmó que el Movimiento Al Socialismo (MAS) debería apostar por una convergencia que permita que el Gobierno “comprenda el valor geopolítico de la región” y las élites políticas proyecten su liderazgo “más allá del cuarto anillo”.

“Santa Cruz reúne las condiciones para constituirse en una plataforma de exportaciones, en una plataforma de comunicaciones, no sólo a nivel de Bolivia, sino a nivel de la región”, remarcó Romero, quien exhortó a mirar las actuales tendencias globales.

“En los últimos años, China ha crecido 30 veces y sus inversiones en América Latina llegaron a $us 300.000 millones entre 2018 y 2019 y ahí Santa Cruz juega un papel importantísimo, porque el mundo contemporáneo está marcado por la competencia y la competitividad entre metrópolis. Santa Cruz ya está compitiendo con Lima y Sao Paulo”, aseguró.

El desafío, según explicó Romero en un contacto con EL DEBER, también pasa por generar una mayor cohesión social. “Si bien Santa Cruz es una síntesis de Bolivia, desde el punto de vista de la presencia de gente de diferentes departamentos y migración externa, aún no ha logrado una interacción entre los distintos actores sociales”, remarcó.

El crecimiento poblacional intercensal de Bolivia fue de 2% anual, pero en el caso de Santa Cruz llegó al 3.4%. “Eso se explica por los procesos de migración que son crecientes”, remarcó.

El constitucionalista Carlos Börth señaló que los indicadores que reporta la región no se han traducido, hasta el momento, en liderazgo político. “Esta es una asignatura pendiente de los actores cruceños, que no han podido generar un liderazgo nacional”, explicó.

Börth consideró que no se deben perder de vista los discursos regionalistas que fueron emitidos desde agrupaciones como la Nación Camba, lo que sesgó la imagen regional en el occidente.

 “Sabemos que ese ideario no está aceptado por toda la población cruceña y sirvió en reminiscencias en occidente por el rol jugado por profesionales y líderes políticos cruceños desde los años 70 al 90, a la cabeza del aparato económico boliviano: los ministros de economía, de agricultura, del área productiva. Ese conjunto de factores impidió la cristalización de un liderazgo nacional”, aseguró.

Mencionó los resultados electorales de Óscar Ortiz y luego Luis Fernando Camacho, que no lograron respaldo en el occidente. “El recelo es enorme y la élite cruceña debe diseñar un curso de acción para superar esto que no es fácil. Sin lugar a dudas lo conseguirán: son locomotora económica del país, tienen más población y modernidad. Es cuestión de tiempo”, dijo.

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