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- Hace una semana usted se enteró de que está contagiada con Covid-19, ¿cómo cae la noticia en este momento tan difícil?

La anterior semana, el viernes comencé a sentir un resfrío, pero al pasar los días se puso más fuerte. El lunes tenía un malestar general, y el martes perdí el olfato. Así que me hice la prueba, nos hicimos la prueba mi hermano y yo, salí positiva y mi hermano, gracias a Dios, salió negativo.

Ya me tomé una tomografía, mis pulmones están bien, tengo una infección leve, estoy con tratamiento... de lunes a jueves me sentí muy mal, sin ánimos, un malestar general con dolores de cuerpo, dolor de cabeza. El viernes amanecí mejor, ya me siento más estable, más tranquila, con más energía y esperemos que así sea el resto de los días.

Yo dejé de ver a mi madre el anterior miércoles, cuando empecé a tener estos síntomas de resfrío tomé esa precaución de no ir a visitarla, y ahora estoy más tranquila. Le hicieron una prueba a ella y ha salido negativa.

- El año pasado, cuando su mamá era Presidenta, se enfermó ella, y se quebró al informar que su hijo se había contagiado. Imagino lo angustiada que debe estar ahora. ¿Cómo está haciendo el seguimiento?

Hay un teléfono en el Penal, ella me llama todos los días, no podemos hablar mucho, pero lo suficiente para que al menos escuche que estoy bien. Hoy ella me llamó y notó la mejoría, eso a una madre le da tranquilidad.

- ¿Cómo le dio la noticia?

Mi hermano estaba yendo a visitarla, a dejarle la comida y ella notó mi ausencia. Le pedí a él que le dijera que yo estaba con Covid-19, y que por eso no podía ir.

- ¿Cómo lo tomó ella?

Al principio se angustió muchísimo, pero al escucharme que estoy bien, que estoy haciendo un tratamiento, que ya me saqué análisis, tomografías y que todo está yendo bien, ella se siente más tranquila. No deja de angustiarse. Lo que más preocupa mucho es que tiene un proceso de ansiedad crónico. Justo me enfermo ahora, todo esto es terrible.

- ¿Cómo está de salud la expresidenta? Supimos que bajó de peso y tiene todavía un proceso de presión alta...

Así es. Lo que está pasando es muy difícil, le complica su estado de ánimo, le complica su salud. Es que si ella tuviera libertad, como corresponde, dejaría todos sus problemas de salud, porque eso es lo que le afecta demasiado. Lo que más la enferma a mi madre es el encierro injusto. Mejoró un poco su presión, los médicos la han podido controlar la infección, gracias a Dios. Pero hay días que está muy afectada y no deja de llorar. Y otros, se levanta con mejor ánimo, es una montaña rusa. Con todos los problemas y procesos que le están abriendo, eso la bajonea muchísimo, la pone obviamente mal, pero hay que seguir adelante.

- Justamente esta semana se ha conocido que el Presidente del Senado consiguió ante la justicia que se sumen tres cargos más contra ella...

Sí, eso es lo ilógico, porque por ser expresidenta tiene que tener un Juicio de Responsabilidades por su investidura; sin embargo, ahora está ilegalmente detenida y el juicio que le están siguiendo es por la vía ordinaria. Este nuevo proceso que le abrió Andrónico Rodríguez, es más de lo mismo.

-¿Cómo tomó la familia la respuesta de la Conferencia Episcopal de Bolivia a la justicia, a un requerimiento de la Fiscalía, en el que aclara que en las reuniones de pacificación del 10 al 12 de noviembre no se habló de conspiración ni de terrorismo?

Es una gran noticia. La verdad, de todos los acontecimientos que han pasado, esto de la la Conferencia Episcopal de Bolivia está entre lo poco positivo. Y esto se va a convertir en una prueba más para la Defensa de mi madre.

Ella no cometió ningún golpe d Estado, ante la ausencia de poder, ella asumió la sucesión constitucional. Todos renunciaron y huyeron. Este hecho incluso llamó la atención del Grupo Interdisciplinario de Expertos Internacionales (GIEI), que la entrevistó en la semana y le preguntó por qué pensaba que el Gobierno quiere imponer su teoría de golpe. Ellos se dieron cuenta.

- ¿Cómo ve el futuro con relación a su mamá?

Mi madre siempre ha sido una mujer muy valiente, una mujer de fé, muy creyente, y siempre nos ha manifestado que Dios dispone las batallas más duras a sus soldados más fuertes. Sabemos que estos son momentos muy difíciles, pero Dios nunca nos va a abandonar, y el día de mañana vamos a salir victoriosos de esta prueba tan difícil. Esto nos mantiene también más unidos como familia, en lugar de debilitarnos nos mantiene con más fuerza, vamos a seguir firmes luchando por la verdad. No nos rendiremos.

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