Escucha esta nota aquí

La presidenta de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (Apdhb), Amparo Carvajal, pidió este sábado a las autoridades nacionales de oficialismo y oposición, al TSE y a la comunidad internacional “asumir las responsabilidades de lo que sucedió el 20 de octubre de 2019 y dejar que involucrados se defiendan en libertad”.

Apostada frente al edificio de la Apdhb, situado en la avenida 6 de Agosto, de La Paz, Carvajal se refirió a Jeanine Áñez, que se encuentra detenida en el penal femenino de Miraflores. Aseguró que lo que está ocurriendo con la expresidenta de Bolivia es una violación a los derechos humanos. Carvajal también pidió a la alcaldesa electa de El Alto, Eva Copa, pronunciarse si hubo o no golpe de Estado en el país en 2019. Copa fue presidenta del Senado durante la gestión de Áñez.

En la oportunidad, un grupo de activistas llegaron hasta el lugar para repintar la fachada del edificio con pintura blanca en señal de libertad y para brindar respaldo a Carvajal.

Por otra parte, el presidente de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos Bolivia (APDHB) en Cochabamba, Edwin Claros, exigió a Carvajal convocar a un congreso para elegir a la nueva directiva y presidente de la institución, caso contrario advierte con conformar con los entes departamentales una directiva transitoria.

“Nosotros le pedimos que convoque a una reunión virtual para que podamos reunirnos y definir la fecha del congreso porque en caso de que no lo hiciera, los presidentes de las departamentales tenemos la posibilidad de convertirnos en una dirección transitoria”, sostuvo Claros.

El dirigente negó que este pedido responda a los intereses de grupos afines al MAS y aseguró que los actos de Amparo Carvajal carecen de representación e indicó que “por principios” no se puede apoyar a militares y policías.

Carvajal había denunciado el martes que existen “intereses muy fuertes” ante el pedido de su cambio en la jefatura de la institución. 

“Hace cinco años, mi antecesora, la señora Yolanda Herrera, desconociendo los documentos porque se habían perdido, intentó hacer nuevos estatutos y dentro de esos estatutos fuimos a un congreso a Cochabamba, en el cual yo fui elegida como presidenta y fue elegido Édgar Salazar, como vicepresidente. Yo había puesto unas condiciones de que sola no iba a poder con este cargo, pero me convencieron”, dijo Carvajal en radio Panamericana.

Comentarios