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En los últimos 12 días, los departamentos del occidente del país, han mostrado un aumento muy alto de casos de Covid-19, en relación al oriente. Una diferencia de 5.320 casos en ese lapso de tiempo. Pese a que confirma que las cifras suman y siguen en todo el país, el epidemiólogo Miguel Valverde analizó el tema y dijo que la aplicación de pruebas rápidas, hace ver que hay un falso elevado incremento de casos en la región occidental.

Según el Reporte Epidemiológico Nacional que emite diariamente el Ministerio de Salud, el 11 de agosto, La Paz, Oruro y Potosí sumaron 29.333 casos positivos de personas infectadas; el 21 de agosto, la cifra aumentó a 36.982; es decir, 7.649 nuevos infectados.

En el otro lado, el mismo 11 de agosto, Santa Cruz, Beni y Pando, registraron juntos, un total de 45.230 casos. Al 21 de agosto, las cifras alcanzaron a 47.559 casos positivos. O sea, 2.329 nuevos casos, incluso, teniendo en cuenta que Santa Cruz es la región con más casos en todo el país.

Las pruebas

Valverde explica parte de la lógica del control de casos que se está realizando en el país. “No existe un verdadero aumento. Es un falso incremento de occidente frente al oriente del país. Primero, por la cantidad de pruebas rápidas que se están haciendo actualmente ya que hay una mayor tendencia sobre todo en La Paz y en Potosí de aplicar mayores pruebas rápidas. Al haber un incremento de estas pruebas, de hecho, van a aparentar el crecimiento de nuevos casos positivos”, aclaró el especialista.

En cambio, señaló que, en el oriente boliviano, las autoridades sanitarias han tomado otra conducta: ya no diagnostican sino comienzan con el tratamiento del paciente.

“Es por eso que en Santa Cruz sobre todo, la mayor parte de los centros de salud de primer nivel está tratando los casos sospechosos de Covid-19 sin necesidad de llegar a la confirmación. Sólo expresan la sintomatología y empiezan el tratamiento y los casos graves son los que ya son confirmados por laboratorio”, dijo.

Ante esa realidad, manifestó que el incremento en occidente, es más un aumento de carácter laboratorial de pruebas rápidas que, de carácter propiamente epidemiológico. “Tiene más relación con las pruebas rápidas que se practican, que con el mismo hecho de la corriente epidemiológica”, añadió.

Puso como ejemplo, el departamento de Potosí, como uno de los casos más llamativos. El 17 de agosto, cifró 138 positivos. El 18 de agosto, llegó a 861. Para el 19 de agosto, bajó a 268 y el 20 de agosto, un total de 118.

Este incremento sorpresivo de Potosí, es por las pruebas rápidas. Vemos que un día antes y un día después la cantidad de pacientes diagnosticados no tienen relación con el crecimiento de este pico”, reflexionó.

De acuerdo al reporte del Ministerio de Salud, el 11 de agosto de contaron 3.761 decesos a nivel nacional; y el 21 de agosto, llegaban a 4.366; un total de 600 muertes en 12 días.

Cifras mayores a las oficiales

En un reportaje periodístico, The New York Times, publicó que las nuevas cifras de mortalidad que revisó en Bolivia sugieren que el número real de muertes durante el brote es casi cinco veces mayor que la cifra oficial, lo que indica que Bolivia ha sufrido una de las peores epidemias del mundo.

“El extraordinario aumento de la mortalidad, ajustado en función de su población, es más del doble que el de Estados Unidos, y muy superior a los niveles de Italia, España y el Reino Unido”, se lee en la publicación.