La Central Obrera Boliviana (COB), campesinos y algunas organizaciones vecinales volvieron este lunes a marchar en La Paz en demanda de la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
La movilización descendió desde la Ceja de El Alto, por la avenida Naciones Unidas, hasta el centro de la sede de gobierno con expresiones de rechazo al gobierno de Paz, que está al mando del país desde hace más de seis meses.
Líderes de la movilización ratificaron que, para un posible diálogo, se deben anular las órdenes de aprehensión emitidas en contra de algunos dirigentes.
La ciudad sede de gobierno es escenario de constantes movilizaciones desde principios de mayo y también soporta un cerco con el bloqueo indefinido de las carreteras.
Entretanto, el presidente Rodrigo Paz reafirmó que hará respetar la Constitución Política del Estado en contra de quienes no quieren dialogar.
“Es un momento difícil, pero creo que Bolivia está buscando superar las diferencias bajo el manto del diálogo. A aquellos que no quieren dialogar les caerá la Constitución, porque para eso hay una Constitución”, dijo el mandatario en Sucre.