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El bloqueo de la ruta al norte del departamento de La Paz y una vigilia en el mercado legal de coca de Adepcoca son las acciones que desplegaron los cocaleros de Los Yungas en defensa de su mercado ante una nueva arremetida del Gobierno y abrieron otro frente de conflicto para el Ejecutivo.


“Nosotros vamos a instalar un bloqueo pacífico, no estamos haciendo nada”, dijo uno de los dirigentes que llegó hasta Yolosa, ubicada a 100 kilómetros de La Paz, donde se encontraban unos 100 campesinos y una veintena de policías se puso al frente.


Entretanto en la sede de Gobierno, otro grupo más numeroso instaló una vigilia y una huelga de hambre en predios del mercado legal luego que el Ministerio de Desarrollo Rural emitiera una resolución que autoriza la apertura de un mercado de coca que no está previsto en la ley 906 que regula la venta de la hoja. Los huelguistas exigen la anulación de esa resolución.


El Gobierno publicó la resolución que autoriza la apertura del mercado de la coca en un sindicato de transporte en la zona de Villa Fátima. Ese mercado es ilegal porque la Ley solo permite la venta de coca en Adepcoca. El nuevo mercado es el séptimo intento de la dirigencia paralela de cocaleros afines al Gobierno de tomar el mercado legal.


Los primeros seis intentos fracasaron porque los cocaleros defienden su mercado y siempre terminaron volviendo a Adepcoca, que fue construido por los propios cocaleros.


Este grupo, dirigido por Elena Flores, logró que el Gobierno instalara las oficinas de control en ese mercado, además de otras reparticiones de trámite burocrático. Cada cocalero debe sacar su “hoja de ruta” que tiene un costo de Bs 70 y solo es emitido por el viceministerio de la Coca. Cada mes, el movimiento económico de la coca alcanza a Bs 1,5 millones de la que se beneficia el Estado y la dirigencia cocalera.


Es por eso que existe la pelea entre los dos grupos, los de Adepcoca, dirigidos por Armin Lluta y los “Conalprodc” que tienen a Elena Flores como principal dirigente. Ahora el Gobierno autorizó el segundo mercado y provocó la división de los campesinos porque estos no saben si llevar su producto para venderlo en el mercado legal o en el mercado paralelo.


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