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Cochabamba tiene sus calles llenas de basura. La población tiene que soportar los desperdicios en sus aceras porque en la zona de K'ara K'ara, al sur de la capital cochabambina, el bloqueo al botadero se mantiene con el pedido de elecciones prontas, la renuncia del ministro Arturo Murillo y la flexibilización de la cuarentena por el coronavirus.

Ese mismo tono tienen las movilizaciones en Quillacollo, también en Cochabamba; en Yapacaní, donde hay dos puntos de bloqueo; en San Julián, donde la población determinó en un cabildo las mismas intenciones; y en Macha, al norte de Potosí, donde los comunarios están bloqueando la vía que conecta a Oruro.

En El Alto se levantó el bloqueo en la zona de Senkata y continúa uno pequeño en la ruta a Copacabana. Pero los dirigentes de esa ciudad decidieron emitir 'reglas internas' y prácticamente la urbe alteña trabaja con normalidad por las mañanas. Los ocho puntos de conflicto lo cierran Eucaliptus, en Oruro, donde hay movilizaciones, y Bombeo, en Cochabamba, donde se dinamitó un punto de la carretera Oruro-Cochabamba.

El director del Servicio Departamental de Salud (Sedes) de La Paz, René Sahonero, califica de "irresponsable" la actitud que tomaron los dirigentes de El Alto al dictar sus propias medidas sin "respetar" la cuarentena. El funcionario reprocha que esa ciudad "abrió sus puertas solita" y lamenta que pueda haber una escalada de casos positivos de coronavirus.

"El periodo en que se puede presentar la enfermedad es de 14 días y prevemos que se incrementen los casos en El Alto en el transcurso de esta semana. Realmente (en El Alto) se portaron muy mal, cuando otros países abren las puertas se van directo al contagio. Ellos (en El Alto) abrieron la puerta solitos", reclama Sahonero.

Basilio Villasante, líder de la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) de El Alto afín al Movimiento Al Socialismo (MAS), destaca que se exigió la flexibilización de la cuarentena hace una semana y que no hubo respuesta del Gobierno.

Debido a eso, dice que se decidió tomar medidas "internas" en algunas zonas, como Senkata, donde por las mañanas funciona el transporte público y el comercio es normal. En ese punto existe control sindical y a partir de las 13:00 se recogen los puestos con la mirada atenta de pocos policías, según explica el dirigente.

La alcaldesa de El Alto, Soledad Chapetón, pide no generalizar a la población alteña. Si bien reconoce que hay problemas en algunas zonas de la urbe vecina de la sede de Gobierno, destaca que existen barrios que cumplen la cuarentena a cabalidad y sin ningún tipo de protesta. La burgomaestre remarca que la Alcaldía de esa ciudad hará cumplir las restricciones establecidas por la cuarentena y culpa al MAS de estar detrás de los puntos de convulsión.

Protestas en Cochabamba

En Cochabamba la situación sigue radical. Hay dos puntos de bloqueo: Uno en K'ara K'ara, donde bloquean el ingreso al botadero municipal y es por esa protesta que la basura en la capital cochabambina se acumula en sus calles. El asesor de la Alcaldía de Cochabamba, Alex Contreras, lamenta que tanto el Gobierno central y la Gobernación cochabambina no actúen para solucionar el conflicto.

"Este problema solo afecta a la ciudad de Cochabamba. La basura, que hasta ayer se acumuló 4.000 toneladas, está en las calles y eso puede causar otro problema sanitario. Nosotros estamos dispuestos a asistir al diálogo e, incluso, nos acercamos al lugar para socializar la entrega de agua potable, ya que en esa zona no hay agua", informa Contreras.

En Quillacollo la situación no está controlada. Un grupo de pobladores bloquea la vía que conecta a Cochabamba y exige elecciones prontas. Pero además piden la renuncia del ministro Murillo y la flexibilización de la cuarentena.

Conflictos en Yapacaní y San Julián

En Santa Cruz el panorama es complejo. Yapacaní tiene dos puntos de bloqueo: Uno en el puente de ingreso al municipio y otro en el kilómetro cinco de la vía a la capital cruceña. En la zona ya son 18 días sin presencia policial y el transporte pesado es uno de los sectores más afectados por esa decisión. El dirigente Marcelo Cruz, reclama que en los puntos de bloqueo evitan que los transportistas puedan alimentarse, ya que obligaron a cerrar negocios de comida.

"No están permitiendo la venta de comida ni de agua a los conductores que están en este punto de bloqueo, eso nos llama mucho la atención porque parece ser una medida política más que una reivindicación social. Pedimos que haya diálogo para que se solucione el problema", dice Cruz.

En este punto, el reclamo se centra en el pedido de elecciones, la flexibilización de la cuarentena y la renuncia del ministro Arturo Murillo. El mismo tono de protesta se genera en San Julián, donde un cabildo determinó movilizaciones a favor del MAS y de pedido de elecciones.

En Macha, al norte de Potosí, los comunarios decidieron seguir con el bloqueo a la vía a Oruro. En ese punto también exigen que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) establezca una fecha de elecciones, pero además, quieren que la cuarentena sea flexibilizada. 

Por la mañana, pobladores de la comunidad Bombeo, en Cochabamba, dinamitaron la carretera que une Oruro con Cochabamba. A esta hora, la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) ya había limpiado la vía.