Con la salida del sol y las palmas de las manos extendidas al astro rey, Bolivia celebró la madrugada de este domingo el Año Nuevo Andino Amazónico y del Chaco número 5.534. Esta celebración tuvo una connotación especial, ya que llegó al mismo tiempo del comienzo de la pacificación en Bolivia, tras 52 días de conflicto y 47 de bloqueos que mantuvieron aislada a La Paz por casi dos meses.
“Bolivia bajo un mismo sol”, fue el lema con el que los amautas realizaron las ceremonias ancestrales en más de 68 sitios simbólicos en distintos puntos del país, donde se dieron cita autoridades nacionales, regionales y la población.
En La Paz, el acto central con ofrendas a la Pachamama se realizó en la Apacheta que está al comienzo de la doble vía La Paz – Oruro ruta que en un 90% se encuentra despejada y habilitada para el tránsito de vehículos.
El ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Óscar Mario Justiniano, participó de la celebración del Willkakuti en el ayllu Hampaturi en La Paz, un escenario de gran trascendencia para los saberes ancestrales de la región.
"Este nuevo inicio representa un compromiso firme del Gobierno nacional para continuar trabajando de la mano con nuestras comunidades, fortaleciendo la producción a través de programas y proyectos para que nuestra Bolivia tenga días mejores", manifestó el ministro Justiniano
Del acto participaron máximas autoridades tradicionales de la región, entre ellos los jilacatas de diferentes comunidades, subalcaldes, dirigentes sociales y una masiva concurrencia de comunarios locales.
La celebración del Año Nuevo Andino Amazónico y del Chaco forma parte de la identidad cultural de los pueblos originarios. En la región andina simboliza el retorno del Tata Inti y el inicio de un nuevo ciclo agrícola, mientras que en el Chaco está vinculada al recibimiento del Lucero del Alba.
En la ciudad de Potosí, la celebración empezó la noche del sábado con música y danza folclórica que recorrió las históricas calles del centro de la Villa Imperial, una actividad organizada por la Secretaría Departamental de Turismo y Cultura y concluyó con una ‘k´hoa’ en la Gobernación, un ritual ancestral en honor a la Pachamama.
En la ciudad sede de Gobierno se realizaron distintas ceremonias en los miradores turísticos. Una de ellas fue en el Mirador de Killi Killi donde autoridades del Municipio recibieron los primeros rayos del sol.
El viceministro de Culturas, Andrés Zarati, informó que las actividades se desarrollan en siete departamentos del país, donde comunidades indígenas, organizaciones sociales y autoridades participaron de rituales de agradecimiento y recepción de energías para el nuevo año.
La jornada estuvo marcada por mensajes de reconciliación y esperanza, en un contexto en el que las autoridades convocaron a fortalecer la unidad nacional y trabajar por la reconstrucción y el desarrollo del país.