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Ayer habilitaron el hall de Cancillería para juramentar a un viceministro. “La presidenta constitucional Jeanine Áñez me encomendó posesionar a Manuel Suárez Ávila como nuevo viceministro de Relaciones Exteriores”, dijo Yerko Núñez, canciller en funciones. Con su ingreso al Gobierno, Samuel Doria Medina, candidato a la Vicepresidencia por Juntos, pone un pie en el Ejecutivo -Suárez era su asesor- y Áñez consigue tener a su lado a uno de los estrategas políticos más cotizados del país. No por nada Branko Marinkovic acudió al acto de Palacio Quemado, ya que Suárez fue también su asesor en los tiempos de campaña por la autonomía departamental, cuando el empresario era presidente del Comité pro Santa Cruz.

El doctor en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense de Madrid se suma al resto de la ‘armada beniana’ en cargos importantes. Nacido en Trinidad, se suma a Yerko Núñez, ministro de la Presidencia; Álvaro Rodrigo Guzmán, ministro de Energía; Álvaro Coimbra, ministro de Justicia, y Eddy Luis Franco, nuevo gerente de Entel.

Conoce el Palacio

Suárez volvió al Palacio Quemado como autoridad después de casi 17 años. La última vez que estuvo ahí era secretario de Gonzalo Sánchez de Lozada. El personal de cocina de la Presidencia lo recuerda con cariño. Fue él el que se encargó de que los funcionarios de menor rango salieran ilesos en octubre de 2003, cuando los militares ya volteaban escritorios para parapetarse en Palacio.

De joven fue un diputado destacado. Aparece en las primeras escenas del documental Nuestra marca es crisis, mientras pronunciaba un encendido discurso en Trinidad. Suárez participó de cerca en la campaña dirigida por Greenberg, la agencia política estadounidense que llevó a Goni al poder.

Ya había sido agregado de la embajada de Bolivia en Madrid y parte de la delegación diplomática ante Ginebra.

Fue él el encargado de acusar a Evo Morales en 2002, como presidente de la Comisión de Constitución, que terminó con el ahora expresidente expulsado de la Cámara Baja.

En los últimos años, Suárez forjó una carrera como estratega político, experto en encuestas, aunque obligado a mantener un perfil bajo durante los 14 años del Gobierno del MAS. Sus colegas lo consideran como uno de los politólogos mejor formados de su generación e incluso los que no comulgan con su línea política le reconocen la serenidad en tiempos de crisis.

“En su destacada carrera académica podemos señalar su cátedra en teoría política y su autoría en numerosos libros, artículos y ensayos en temas políticos, la Cancillería contará así, a partir de ahora, con el aporte de este prestigioso profesional”, elogió Núñez.

“Quiero hacer un compromiso firme de trabajar en los objetivos de la política exterior del Estado y de la presidenta Jeanine Áñez para la consolidación de la transición democrática, el proceso de pacificación y la estabilidad de la economía”, respondió Suárez.