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La Casa Campestre de Quillacollo quedó chica para albergar el congreso del Movimiento Al Socialismo (MAS). Encerrados en un salón de 200 metros cuadros, ante la presencia de Luis Arce Catacora, David Choquehuanca y Evo Morales, los dirigentes de cada departamento hacen un fuerte llamado a la renovación del partido y de la unidad de las bases para triunfar en las elecciones de gobernadores y alcaldes.

A la llegada del presidente Luis Arce, el clamor por nueva gente se dejó escuchar. No estaba previsto que Arce y Choquehuanca se queden toda la reunión, pero ante el pedido de sus bases decidieron escuchar uno a uno de los presentes.

Al salón sólo pudieron acceder dirigentes departamentales y autoridades, dejando fuera a dirigentes regionales y distritales.


Hasta ahora, hay tres líneas discursivas: que los dirigentes salgan de las bases, que no sean invitados ni puestos a dedo; la renovación de cuadros con gente nueva; y la unidad de las bases para lograr la victoria.

Morales se puso un objetivo alto para las subnacionales: siete gobernaciones y 300 alcaldías. Se espera que el congreso concluya a media tarde.