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El Comité de Defensa de la Democracia (Conade) exigió este domingo la anulación de las elecciones generales por las irregularidades en el conteo de votos y reiteró su pedido de "desobediencia civil" ante un posible estado de excepción.

Se enfatizó en el hecho de que ante un posible "fraude electoral" a favor de Evo Morales, que "inviabiliza" una segunda vuelta entre el mandatario y el opositor Carlos Mesa, se debe anular estos comicios generales.

"Dada la realidad de un fraude electoral, el Conade exige la anulación de las elecciones y un nuevo tribunal electoral, esta vez imparcial, y realizar nuevas elecciones", señala el comunicado leído por uno de los integrantes del Conade en La Paz.

El comunicado expresa que en caso de que el Gobierno pretenda "un estado de excepción o estado de sitio" en el país, ante las constantes movilizaciones en protesta por los resultados de los comicios, que se proceda a la "desobediencia civil".

Además convocaron a "defender la democracia" en la "madre de todas las batallas" que es el paro nacional indefinido desde este lunes con bloqueos de calles, carreteras y cabildos ciudadanos.

"No estamos para provocar ni para generar violencia, sino para defender algo más grande que es la democracia", sostuvo el presidente del Conade, Waldo Albarracín.

Por su parte, el presidente Morales en un acto en Cochabamba alertó este domingo de un supuesto "golpe de estado" y llamó a sus seguidores a "defender la democracia".

Las protestas suceden en Bolivia desde que el pasado lunes unos resultados preliminares publicados por el órgano electoral auguraron de repente una victoria de Morales en primera vuelta, cuando el día antes apuntaban a una segunda ronda con Mesa.

Toda la semana hubo protestas y paros en importantes ciudades bolivianas como La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Tarija, Sucre, Potosí exigiendo una segunda vuelta y el respeto del voto y la democracia.

El viernes, el órgano electoral dio los resultados al cien por cien de los comicios generales que señalan que Morales logra 47,08 por ciento de los votos, frente al 36,51 de Mesa, con una diferencia del 10,57 que le es suficiente para ganar en primera vuelta, con solo un 0,57 décimas de margen.


El Gobierno boliviano invitó a la OEA para hacer una auditoria al igual que a los cancilleres de Argentina, Brasil, Colombia y Estados Unidos. Morales señaló que si se prueba el fraude electoral en los comicios, irá a la segunda vuelta.


La ley electoral exige el 50 por ciento de los votos más uno o el 40 con 10 puntos de ventaja sobre el segundo para vencer en primera vuelta, pero cuando no se logran estos porcentajes, se va a segunda ronda entre los dos más votados.