Sin la presencia del presidente Rodrigo Paz, la Brigada Parlamentaria de La Paz, presidida por la diputada Claudia Bilbao, desarrolló este martes la Sesión de Honor en homenaje a los 217 años de la Revolución del 16 de Julio de 1809.
El acto fue marcado por discursos que recordaron el cerco a La Paz con el bloqueo de carreteras en medio del conflicto de 53 días, que fue liderado por organizaciones campesinas y la Central Obrera Boliviana (COB), entre mayo y junio.
El ministro de Trabajo, Williams Bascopé, dijo que “hemos pasado por 53 días muy duros” por un movimiento que comenzó con una reivindicación, que tiene legitimidad en ciertos sectores, pero que también hubo “intereses mezquinos”. “Ustedes saben muy bien que hay oscuros sujetos que se resisten a respetar la Constitución”, afirmó el ministro.
La autoridad nacional, además, destacó que el Gobierno ha desoído de una manera “pasiva y pacífica” a las “voces que querían que nos enfrentemos entre paceños o entre bolivianos”.
El alcalde de La Paz, César Dockweiler, señaló que los “53 días de encierro y empobrecimiento, no solamente han hecho perder más de 500 millones de dólares a la ciudad, sino que también se ha perdido el prestigio”.
Aseguró que la pérdida del prestigio paceño por culpa de ese conflicto “generó que muchos inversionistas hoy estén buscando otra ciudad para llevar sus recursos”.
Asimismo, “el prestigio que ha perdido ha generado que muchos turistas no estén pensando en vivir a nuestra ciudad porque tienen el temor de que nuevamente podamos quedar encerrados y bloqueados. Y eso no puede volver a suceder nunca más”, afirmó.
Por eso, según recordó la autoridad local, remitió un anteproyecto de ley a la Asamblea Legislativa para “poner en concordancia los derechos”.
“No puede ser que los derechos reconocidos en la Constitución (…) para manifestarse estén por encima de los derechos a la vida, a la salud, a la educación, al negocio, a la actividad comercial y al trabajo que tenemos los demás ciudadanos. Es importante armonizar esos derechos para que jamás, nunca más, la Ciudad de La Paz quede encerrada, quede asfixiada”, agregó.
Otros partícipes de la Sesión de Honor también condenaron el cerco que soportó La Paz en medio de muertes, desabastecimientos y mayor crisis.