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La justicia boliviana condenó a 10 años de prisión a Mario Bascopé, integrante de la agrupación Resistencia Juvenil Cochala, que cobró notoriedad entre 2019 y 2020 durante las protestas en contra del fiscal general del Estado, Juan Lanchipa, en Sucre y en la ciudad de Cochabamba contra políticas del Gobierno de Luis Arce Catacora.

“Informamos al pueblo boliviano, que el señor Mario Bascopé, uno de los líderes de la organización parapolicial Resistencia Juvenil Cochala, fue sentenciado a 10 años por tráfico de sustancias controladas”, publicó el ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo en su cuenta oficial de Twitter.

El caso de Bascopé por supuesto tráfico de sustancias controladas se remonta a 2015, año en el que un vehículo fue detenido con sustancias controladas cerca de Yapacaní; sin embargo, el motorizado era conducido por otra persona y no por el activista cochabambino.

“Mario se dedica a comprar y vender autos. Resulta que vendió el vehículo a una persona y esta a su vez lo revendió a la persona que detuvieron, pero no hubo el cambio de nombre y por eso lo vincularon”, afirmó a EL DEBER, Martín Camacho, abogado del activista.

Agregó que cuando detuvieron el motorizado, Bascopé se encontraba en Estados Unidos. De acuerdo a Camacho, lo raro es que el principal implicado que fue encontrado en flagrancia está libre. “Esa persona estuvo un tiempo detenida y después salió libre con medidas sustitutivas y el Gobierno no se acuerda de ella”, agregó.

El abogado defensor también cuestionó al Tribunal de Sentencia Penal de Buena Vista, donde se condenó a Bascopé, por permitir que el Gobierno forme parte de un proceso, cuyo juicio se inició en junio de 2018. “El representante del Ministerio de Gobierno recién apareció en julio de este año. Estamos contrariados con la decisión de este Tribunal, por lo que vamos a apelar la resolución”, indicó.

Bascopé debe cumplir su condena en Montero

El Tribunal de Sentencia de Buena Vista, que preside Ana María Valverde Alave, determinó que Bascopé cumpla su condena en la cárcel de Montero (ruta a Okinawa) y pague una multa de 10.000 bolivianos correspondiente a 10.000 días (1 boliviano por día) y el pago de gastos ocasionados al Estado de 500 bolivianos, además de la confiscación de una vagoneta modelo 2002, dice la resolución a la que tuvo acceso EL DEBER.

Sobre este caso, Milena Soto, integrante de la RJC, afirmó que la condena a Mario Bascopé “es una venganza del Gobierno, porque desempolvaron un caso para meterlo preso, cuando él no tuvo nada que ver. Igual, no nos van a callar”, aseguró al Diario Mayor.

Por ahora, Bascopé se encuentra recluido en el penal de San Roque de la capital del país donde cumple detención preventiva por otros procesos que le sigue el Ministerio Público. El activista también es acusado de supuestos actos vandálicos y delictivos ocurridos en octubre del año pasado durante las protestas en contra del fiscal Lanchipa, de quien pedían su renuncia al cargo.

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