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En el último tiempo las políticas de Estado han sido cuestionadas y en algunos casos bloqueadas por la Asamblea Legislativa, que tiene superioridad masista, lo que ha provocado dificultades para la gobernanza o aplicabilidad de medidas dispuestas por el Ejecutivo.

Esta situación es cuestionada por el expresidente y hoy candidato, Carlos Mesa, que considera como graves las consecuencias que está dejando una confrontación permanente entre el poder Ejecutivo y el Legislativo, "entre el Gobierno y el MAS y, eso solo nos perjudica a todos".

La emergencia sanitaria por el coronavirus ha dejado secuelas económicas no solo en el país, sino también en el mundo entero, pero son precisamente las políticas de Estado asumidas por el Gobierno de Jeanine Áñez las que, según Mesa, no están funcionando arriesgando la estabilidad laboral de miles de bolivianos. "Además de la salud, que sigue siendo una prioridad para solucionar, esta cuestión económica, es clave", apuntó en un mensaje en su cuenta de twitter.

Por su parte, Sergio Choque, presidente de la Cámara de Diputados, dijo a la prensa que como legisladores observan que "hay un trato preferencial para unos y discriminatorios para otros", y que el Ejecutivo agiliza la aprobación rápida de leyes "que les conviene y lo que no les conviene, no".

"Varias leyes que hemos aprobado y están a favor del pueblo (como) que los hospitales privados puedan cubrir la sobrecarga de los hospitales públicos no las promulgan, pero la ley electoral que les convenía en dos tres horas la han aprobado, esto es lo que a nosotros nos sorprende", apuntó.

Los bloqueos y sus consecuencias

La última confrontación entre el Legislativo y el Ejecutivo se da luego de los 12 días de bloqueos que enfrentó el país y que fueron impulsados por actores del Movimiento al Socialismo y organizaciones sociales como la COB que tienen afinidad con el partido azul.

El ministro de la Presidencia, Yerko Núñez, cuestionó el hecho de que la bancada del MAS prepare una ley de impunidad para blindar a los dirigentes y manifestantes que participaron de las violentas acciones y que impidieron el paso del oxígeno medicinal para abastecer los hospitales, dejando más de 40 víctimas fatales por falta de este suministro.

Otro hecho grave fue las pérdidas millonarias que dejaron los bloqueos que también causaron la destrucción de la capa asfáltica de las carreteras.