Escucha esta nota aquí

Humberto Núñez del Prado es un boliviano que llegó a España en 2006, procedente de Moscú, y que días después de la invasión rusa empezó a dar clases de español a un grupo de refugiados ucranianos que llegaron a la ciudad donde vive: la comarca de Merindades (provincia de Burgos).

Todas las tardes, de 20:00 a 21:00, Humberto les da clases a un grupo de 15 niños ucranianos. En Moscú, ciudad en la que vivió desde los 16 años, estudió Ciencias Políticas e hizo un Máster en Geopolítica Económica. Después de trabajar para una empresa holandesa durante años, decidió venirse a España.

Los 15 ucranianos a los que está enseñando llegaron a las Merindades gracias al párroco que le comentó la posibilidad y no lo dudó un momento.  “Es un voluntariado y no cobro nada, como aquí que hay mucha gente que está ayudando y quiere permanecer en el anonimato”, dijo Núñez del Prado a un medio español.

Uno de los métodos con los que les enseñan el español es con canciones tradicionales españolas. “Ahora estamos con ‘Clavelitos’ de la tuna, tenemos el karaoke y hay dos que prometen, tienen muy buena pronunciación”, señaló Núñez del Prado.

Humberto tiene dos hijos. Recorre a diario 65 kilómetros, ida y vuelta, a Bilbao donde trabaja y después da clases de español a los refugiados ucranianos. 

Dice que tampoco está siendo fácil para él porque en ellos ve el drama que han vivido, “el golpe psicológico con el que vienen tras haber perdido sus casas, sin saber dónde están algunos de sus familiares o amigos”. 

Por eso, además de enseñar el idioma, también hacen algo de psicología para ayudarles en esta terrible y difícil situación.

Comentarios