"Aviso legal. Urgente cesar y desistir de publicaciones maliciosas, difamatorias y anti indígenas contra la nación indígena de Kailasa. en ese tono empieza un documento enviado este domingo al WhatsApp de la periodista Silvana Vincenti, de EL DEBER, desde un número telefónico con código de Estados Unidos.
Similar documento fue enviado esta semana a dos periodistas más, que harán pública la advertencia en sus propios medios de comunicación.
El remitente dice llamarse Ms Surekha Sekar, asesora legal de la Suprema Corte de Kailasa, en Delaware (Estados Unidos), con número de colegiación del Colegio de Abogados del Tribunal de Poonamallee 2339/2017, del Tribunal Superior de Madrás (India).
En la misiva digital, con los enlaces, enumera publicaciones de EL DEBER sobre el intento de Kailasa de negociar tierras con los indígenas bolivianos, y asegura que estas publicaciones difunden deliberadamente falsedades, lo que demuestra una clara malicia legal que lo despoja de cualquier privilegio o inmunidad periodística. Sus publicaciones revelan una profunda hipocresía: afirman defender los derechos indígenas, mientras trabajan activamente para despojarlos de estos mismos derechos.
Asimismo, agrega que mediante esta campaña de desinformación deliberada, (los medios) se han aliado con las potencias coloniales que históricamente han subyugado y explotado a los pueblos
indígenas.
Por último, en forma de chat, la remitente acusa recibo de notificación de cese y desistimiento, la misma que entra en vigor de inmediato.
Su publicación no solo constituye la difusión de narrativas falsas, sino también un discurso de odio deliberado, guerra legal y el uso de los medios de comunicación como arma para reprimir a las naciones indígenas y violar nuestros derechos. A menos que se tomen medidas correctivas inmediatas —incluyendo la retractación pública, el cese de la información perjudicial y el reconocimiento formal del daño causado—, recurriremos a todos los recursos legales disponibles sin previo aviso, amenazaron.
Entrevista
Cuando estuvieron en oficinas de EL DEBER, exponiendo su verdad, los enviados de Kailasa aseguraron que medios internacionales se habían retractado por publicar sobre el tema en contra de este grupo religioso. Mostraron enlaces que no fueron compartidos, más allá de la proyección.
El mismo día de la exposición, preguntaron a la periodista si ya había dado de baja a sus publicaciones.
Territorio cayubaba
Al menos hasta donde se verificó, la presencia de los voluntarios de Kailasa se ejecutó en el municipio de Exaltación, en territorio cayubaba, en Beni, una de las naciones que firmó contrato con este Estado ficticio.
En ese lugar, tres irlandeses ocupaban dos viviendas, una para habitarla, y otra como Corte Suprema de Kailasa, misma 'instancia' desde la que salió la amenaza a los periodistas, una de EL DEBER, y otros dos que aún no han informado públicamente sobre el amedrentamiento.