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El Facebook se ha convertido en una vitrina de la realidad del Covid-19 en el país. Al principio de la pandemia fueron los barbijos y el alcohol, luego la ivermectina, la dexametasona y ahora, por desesperación, los familiares de pacientes graves con coronavirus navegan en el mercado virtual para conseguir el atracurio, un relajante muscular necesario para los pacientes que se encuentran intubados.

Se estima que la escasez data de hace unas cuatro semanas. Con la apertura de nuevas camas con respiradores, la falta de este medicamento para esta fase de la enfermedad ha comenzado a ser evidente. Además, el limitado transporte aéreo internacional está afectado la importación del producto.

"El atracurio es un relajante de los músculos voluntarios, es importante para la intubación orotraqueal de los pacientes. Es muy necesario en el manejo del distrés respiratorio agudo severo del Covid-19, ayuda con la analgesia y sedación intravenosa continua para que el paciente se acople al ventilador mecánico (que no 'pelee' con el), de esta manera se controla mejor la oxigenación del paciente", explicó José Luis Prieto, presidente de la Sociedad de Medicina Crítica y Terapia Intensiva filial Santa Cruz.

El especialista dice que la escasez se ha ido presentando de una manera gradual, teniendo en cuenta que un paciente requiere cuatro ampollas cada cinco a seis horas, lo que hacen un total de 16 ampollas al día. "En Santa Cruz tenemos un promedio de 100 pacientes ventilados mecánicamente, lo que demanda 1.600 ampollas al día. Nadie pudo prevenir este consumo", detalló.

El atracurio se usa estrictamente los tres primeros días, pero puede extenderse a más si el proceso va bien.

Prieto señala que hay otros relajantes musculares que se están usando, como el rocuronio, cisatracurio, succinilcolina y pancuronio, pero estos también están escaseando.

Sedes confirma la escasez

Marcelo Ríos, director del Servicio Departamental de Salud (Sedes) confirma que hay un desabastecimiento de este medicamento, pero que el Sedes, la Secretaría de Salud de la Gobernación y los gerentes de los hospitales públicos sostendrán una reunión hoy con la Cámara de la Industria Farmacéutica,  la Central Estatal de Abastecimiento, la Agencia Estatal de Medicamentos y Tecnologías en Salud (Agemed) y la Cámara de Industria, Comercio y Servicios de Santa Cruz (Cainco) para analizar esta situación.

"Hay que tomar en cuenta que  vamos a competir con el sistema privado y, por otro lado,  queremos gestionar que las mismas importadoras, de manera directa, puedan hacer la venta de estos medicamentos al sistema público, quizás antes que a los intermediarios, que es donde se pierde el medicamento o se especula en el precio... ese ha sido otro gran problema, esos son los detalles que se van a conversar", señaló.

Ríos explicó que en algunos de los hospitales públicos se tiene en stock el atracurio, porque las importadoras han estado cumpliendo con las solicitudes de adquisición, pero en los momentos que no está disponible, el familiar del paciente debe conseguirlo.

El mercado negro

Mario (nombre ficticio) se encuentra intubado desde el viernes 31 de julio en el hospital de una de las cajas de seguro social en Santa Cruz. Los médicos le han solicitado a la familia que adquiera el atracurio de 50 mg, 20 ampollas por día, mientras esperan la evolución y que el paciente gane la batalla contra el Covid-19.

Sus familiares han buscado por cielo, mar y tierra, pero no encuentran  el insumo a precios asequibles, incluso les consultaron a los médicos si podían adquirir otro, pero les indicaron que no.

En estos casi cuatro días, sus hijos y sobrinos han recorrido cada rincón de la ciudad en su búsqueda, algunas farmacias les vendieron unas cuantas dosis en Bs 40, en otras les entregaron tres ampollas por Bs 480.

"En el mercado negro nos lo ofrecen a Bs 100 o 120, pero no nos las entregan ese momento, sino que hay que esperar tres días o hasta una semana", contó uno de los familiares de Mario, que espera ansiosamente su recuperación para que celebre con los suyos este mes sus 50 años de vida y su recuperación.

Al respecto, Ríos indicó que el equipo de farmacia del Sedes ha sido ya reportado con una denuncia y se es está haciendo la investigación, porque no es solamente salir a las calles a buscar y encontrar a los especuladores insensibles.

"Están haciendo redes, se hacen pasar por pacientes, es toda una investigación para encontrarlos, junto con la Policía en un operativo. Por lo pronto, hay que pedir a la población que tenga mucho cuidado, sobre todo si lo vende una persona que no corresponda a una empresa, porque siempre hay que exigir el registro sanitario", puntualizó advirtiendo que en las redes sociales pueden haber inescrupulosos que vendan este medicamento adulterado o vencido.