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Se llama Soberanía (aunque la mayoría de los bolivianos lo conoce como aeropuerto de Chimoré) y ahora está en el centro del escándalo. Los vuelos del 10 de marzo que se efectuaron allí han derivado, en las últimas horas, en la destitución del director nacional de la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares de Navegación Aérea (Aasana), Ronny Balderrama, por haber avalado las operaciones en el aeropuerto de Chimoré sin autorización de sus superiores.

Pero... ¿qué fue lo que pasó para que ahora los ojos de los bolivianos se posen sobre esta antigua base de la DEA y pista en la que, en noviembre de 2019, un avión de México aterrizó para luego sacar a Evo Morales de Bolivia tras su renuncia a la Presidencia?

1.- La denuncia de los trabajadores, primeras contradicciones

Todo comenzó con la denuncia que realizaron los trabajadores de Aasana de que el 10 de marzo se realizaron, supuestamente, 36 operaciones de aterrizajes y despegue de aeronaves en el aeropuerto de Chimoré, casi el doble de las que hace cada día el aeropuerto internacional de El Alto, en La Paz, que no supera las 20 por causa de la pandemia. 

Néstor Villarroel, secretario de conflictos y del comité de huelga de Aasana, le dijo a EL DEBER que además el ministro de Obras Públicas, Édgar Montaño, no estuvo al tanto de los polémicos vuelos, tampoco “existía el personal, ni el equipamiento de seguridad necesarios y se hizo sin que funcione el único carro bombero” en la terminal aérea.

Prueba de que la máxima autoridad de Obras Públicas no estaba informada de las operaciones en el aeropuerto, por ello envió la solicitud al director de Aasana. No obstante desde el Ministerio de Gobierno apuntan que la autorización de vuelos es un tema de Obras Públicas.

El ministro le requirió, con carácter de urgencia, “en el día”, un detalle sobre si las aeronaves que participaron en el acto que Ronny Balderrama denominó "Reactivación del aeropuerto internacional de Chimoré", contaban con plan de vuelo, quién lo autorizó, si las naves fueron revisadas por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), qué escuelas de aviación participaron, si el aeropuerto contaba con el servicio de extintores de incendios CEI y cuántos carros bomberos disponía en ese momento, entre otros datos.

2.- Acusaciones y destitución

Una vez esta denuncia se hizo pública solo fue cuestión de tiempo para que rodara la cabeza del hasta este lunes (29 de marzo) jefe nacional de Aasana. Pese a que salió al paso, en conferencia de prensa, a decir que el ministro Montaño estaba "mal asesorado" y olvidó que fue él quien autorizó la reapertura del aeropuerto, además de asegurar que no fueron 36, sino 17 vuelos realizados por escuelas de pilotaje de Centros de Instrucción de Aeronáutica Civil (CIA), y que contaban con la supervisión de cuatro funcionarios, de igual manera fue destituido.

“Nos hemos documentado con todos los respaldos correspondientes que resguardan los derechos laborales del ingeniero (Ronny) Balderrama y puedo anunciar esta destitución por la irregular reapertura del aeropuerto de Chimoré”, dijo el ministro Montaño a tiempo de asegurar que Ronny Balderrama será sometido a un proceso penal por vulnerar el artículo 191 de la Ley de Aeronáutica Civil y por incumplimiento de deberes. Los procesos administrativos, ya se iniciaron.

3.- El Gobierno cierra filas

Pocos minutos después de la destitución del director de Aasana, el Ministerio de Gobierno cerró filas para sostener que sí hubo control de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) en los vuelos del 10 de marzo. Lanzó un comunicado en el que asegura que, “en fecha 10 de marzo, a través de contacto telefónico con el ingeniero Rómulo Eamara Velasco, jefe del aeropuerto de Chimoré- Aasana, personal de narcóticos y de canes detectores de droga realizaron la revisión correspondiente a las aeronaves que estaban en el aeropuerto, ejecutando los procedimientos respectivos según protocolos establecidos, actuaciones que fueron documentadas”.

De este modo, hace frente a las críticas de autoridades de la oposición que cuestionaron las operaciones realizadas el 10 de marzo en el Soberanía de Chimoré. Incluso, adelantaron que esta acción amerita que el ministro Montaño sea interpelado. 

4.- Un aeropuerto que gasta más de lo que genera

El soberanía de Chimoré ha estado, desde el anuncio de su edificación, en la mira, especialmente, de opositores al gobierno del MAS, que no encuentran justificación para una obra de esa envergadura en esa región del país. Está ubicado en la provincia Carrasco de Cochabamba que, junto al Chapare, son las principales zonas productoras de coca en el trópico.

Se inauguró el 17 de octubre de 2015, con un año de retraso, debía ser entregado el 19 de octubre de 2014. Tuvo una inversión de Bs 254,5 millones. Es una de las terminales aéreas más modernas y más grandes del país. Fue construida en cuatro años, pero desde entonces tuvo que pasar un año más para que se habiliten los vuelos vuelos comerciales.

Tiene la misma extensión que la de El Alto: la longitud de la pista es de 4.000 metros y el ancho de 45 metros. También supera a la de Viru Viru, en Santa Cruz de 3.500 metros de longitud y a la del aeropuerto Jorge Wilstermann de Cochabamba 2.635 metros. A diferencia de El Alto, Santa Cruz y Cochabamba, la cantidad poblacional de Chimoré es considerablemente menor, según las proyecciones del INE para 2017, rondaban los 25.500 habitantes.

Fue construido con el principal objetivo de sacar los productos de exportación del trópico de Cochabamba, pero hasta el año pasado, según le dijo el presidente de la Cámara Agropecuaria de Cochabamba (CAC), Dieter Villca, al diario Los Tiempos, no había salido ni un kilo de fruta debido los altos costos de transporte.

El año pasado, en enero, cuando Iván Arias fungía como ministro de Obras Públicas, se informó que en esa terminal aérea se registraba un promedio semanal de 0,5 pasajeros y que gastaba más de lo que generaba. Arias citó como por ejemplo que en 2019 tuvo déficit, sus ingresos eran de sólo Bs 54.000  y sus gastos operativos superaron Bs 265.000.

Con este punto de vista coincidió el recientemente destituido director de Aasana, Ronny Balderrama, cuando justificó que habían invitado a seis escuelas de aviación de Santa Cruz: Delta Charlie, WKC, Fénix, Sky Team, Aeroelite, Aviator Academy y Fligh High, para que realicen vuelos de instrucción con el fin de recaudar fondos y relanzar esta terminal. 

Balderrama señaló que se había optado por este sistema de trabajo porque Aasana requiere de dinero para pagar las demandas que tienen los propios trabajadores y que el acuerdo con las empresas de pilotaje contemplaba la construcción de hangares en este aeropuerto.

El aeropuerto está prácticamente inoperable desde hace, por lo menos, dos años. Entre 2015 y 2019 se hicieron unos seis intentos para habilitar vuelos comerciales en la terminal aérea ubicada en corazón de Chapare, pero nunca se produjeron los resultados esperados.

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