Escucha esta nota aquí

De enero a julio se registraron 19.233 embarazos en niñas y adolescentes en el país, lo que significa que son 90 embarazos por día, según datos del Sistema Nacional de Información en Salud (SNIS), entidad que publicó la información en la 'Semana de prevención del embarazo en adolescentes en América Latina', que se celebra del 20 al 26 de septiembre, según informa la agencia ABI.

Desde el SNIS reportaron que La Paz es el departamento que registra la mayor cantidad de embarazos con 4.386; seguido de Santa Cruz, con 4.257; Cochabamba, 3.881; Potosí, 1.830; Beni, 1.710; Chuquisaca, 1.019; Oruro, 930; Tarija, 790; y Pando, 430. 

Los datos fueron recopilados con reportes de los centros de salud durante los controles prenatales, pese a la cuarentena, en donde hubo limitaciones y dificultades para obtener los informes.

De los 19.233 embarazos que se registraron en ese periodo, 953 son de menores de 15 años, lo que representa cuatro embarazos por día, los que en su gran mayoría es resultado de la violencia sexual ejercida por agresores, que forman parte del entorno familiar o cercano a la víctima que muy pocas veces se denuncia y quedan en la impunidad, según el análisis.

Entretanto, el director de la Oficina Regional del Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa) para América Latina y el Caribe, Harold Robinson, aseguró que esa región del mundo ocupa el segundo lugar en cuanto a maternidad adolescente, con 62 nacimientos por cada 1.000 niñas entre 15 y 19 años, las que por lo general viven en situación de pobreza y con un limitado acceso a servicios sociales básicos.

Esto es motivo de preocupación no solo por las consecuencias que es para las niñas y adolescentes por la pérdida de oportunidades en su desarrollo, sino también por los altos costos económicos que tiene el embarazo temprano para el Estado y la sociedad, detectaron desde Unfpa

De acuerdo al reporte de ABI, los servicios de sanitarios recibieron la instrucción del Ministerio de Salud de garantizar la atención diferenciada para las niñas y adolescentes, especialmente durante la pandemia por el Covid-19.