El proceso judicial contra Evo Morales volvió al centro del debate político y jurídico del país. La magistrada del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Rosmery Ruiz Martínez, aseguró que el juicio por el caso de trata de personas agravado se encuentra paralizado hasta que el expresidente se presente voluntariamente o sea aprehendido por la Policía Boliviana.
Durante una entrevista en el programa Influyentes de EL DEBER, la magistrada confirmó que dentro del expediente existe un incidente de nulidad planteado por la presunta víctima, recurso que busca dejar sin efecto el proceso judicial. Sin embargo, aclaró que ese pedido aún no fue resuelto por los jueces de la causa.
“Ese incidente de nulidad versa sobre falta de notificación, vulneración al debido proceso, inexistencia de víctima y atipicidad”, explicó Ruiz Martínez. Añadió que el caso se encuentra en una etapa “inminentemente oral”, razón por la cual las excepciones e incidentes deben resolverse durante la instalación formal del juicio.
Rebeldía, aprehensión y arraigo
La magistrada también confirmó que Morales continúa declarado en rebeldía y que esa determinación judicial implica la vigencia de mandamientos de aprehensión y arraigo. Según explicó, la ejecución de esas medidas corresponde a la Policía Boliviana.
“El órgano judicial expide, pero quien cumple y tiene el poder para ejecutar es la Policía Boliviana”, sostuvo la magistrada. Además, recordó que los jueces ordenaron la anotación preventiva de bienes del exmandatario.
Ruiz Martínez remarcó que, bajo la normativa vigente, el juicio no puede desarrollarse en ausencia del acusado. “Ahora la ley no le permite para este caso de delitos instalar un juicio y dilucidar la culpabilidad o no de la persona. El juicio se paraliza hasta que el acusado se presente voluntariamente o sea aprehendido”, afirmó.
“Una relación con una menor cae en estupro”
En otro momento de la entrevista, la magistrada fue consultada sobre la diferencia entre los delitos de estupro y trata de personas en el caso Morales. Sin ingresar en un prejuzgamiento, explicó que una relación sexual entre un adulto y una menor de edad sí puede configurar el delito de estupro, especialmente cuando existen asimetrías de poder o edad.
“Una relación sexual de una menor con una persona mayor de edad cae en estupro”, afirmó. No obstante, aclaró que el Ministerio Público descartó inicialmente ese delito y abrió la investigación por trata de personas.
Las declaraciones de la decana del TSJ se producen en medio de una creciente presión política sobre el sistema judicial y mientras el caso Morales sigue generando divisiones dentro del oficialismo y la oposición. El proceso también reabre el debate sobre la capacidad del Estado para ejecutar decisiones judiciales en casos de alta sensibilidad política.