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La Defensoría del Pueblo solicitó al Ministerio de Gobierno control estatal sobre el uso de vidrios polarizados, porque no sería evidente el argumento de proteger la salud y, por el contrario, su utilización perjudicaría el bienestar de la piel y podría incidir en el incremento de hechos delictivos.

Ayer el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, informó que se anuló el reglamento que obligaba a propietarios de motorizados tramitar rosetas para que pueden circular con cristales rayban, alegando excesiva burocracia y corrupción.   

“En 2005, el Gobierno de entonces prohibió el uso de vidrios polarizados, raybanizados, ahumados y obscurecidos por temas de salud, debido a que un estudio demostró que, en lugar de ayudar, estos elementos perjudican al bienestar de la piel porque brinda una falsa sensación de seguridad, por lo que vemos que los motivos expuestos por el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, no son razonables ni coherentes”, argumentó la titular de esa instancia, Nadia Cruz.

La defensora indicó también que la admisión sobre la existencia de coimas solo revela una falta de gestión para modificar el procedimiento de entrega de esas autorizaciones y la ausencia de control en dichos trámites.

El ministro Murillo también argumentó que se suprimía el trámite pues así se habría hecho en los países industrializados, pero Cruz explicó que, si bien en países de la región se permite el uso de vidrios polarizados, los gobiernos no abandonaron el control de estos instrumentos, pues mantuvieron la regulación de la tonalidad y el registro de los usuarios para llevar el control de los mismos.

La Defensora, además, manifestó que eliminar los permisos para el uso de esos filtros podría derivar en hechos delictivos afectando la seguridad ciudadana, debido a que se podría dificultar la identificación de delincuentes.