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La Cancillería de Bolivia empleará el 71% de su presupuesto —Bs 233 millones— para el “posicionamiento” internacional de la política exterior del presidente Luis Arce, una decisión que ha despertado críticas en los sectores de la oposición.

“Si es dinero para hacer campaña para liberar las patentes de las vacunas, como al parecer se quiere, será otro de los actos de megalomanía del MAS que deban pagar los contribuyentes bolivianos”, señaló Samuel Doria Medina, empresario y líder de Unidad Nacional (UN).

El político aclaró que respalda la liberación de las patentes de las vacunas, pero consideró que el país no tiene los recursos suficientes como para “darse el lujo de financiar” estas acciones.

“Cada centavo extra debería destinarse a un plan de recuperación del empleo perdido. Es increíble que el MAS siga viviendo en la luna, dedicando nuestros escasos recursos a jugar a la geopolítica y a dar empleo improductivo a sus militantes”, afirmó Doria Medina a EL DEBER.

En la rendición de cuentas inicial que la Cancillería presentó el 7 de junio, el viceministro de Relaciones Exteriores, Freddy Mamani, explicó que para este año se han previsto 12 encuentros de alto nivel y que el país llevará su voz a diversos escenarios internacionales.

Por su lado, el viceministro de Comercio Exterior, Benjamín Blanco, destacó la apuesta del país de alentar la liberación de las patentes y aseguró que el país está haciendo todos los esfuerzos para traer los inmunizantes a pesar de la alta demanda global.

El sábado, llegaron desde Rusia dos millones de cápsulas del medicamento Alifavir, "que es muy usado para el tratamiento de la enfermedad" en pacientes moderados, precisó Blanco. Junto con este cargamento, arribaron  100.000 dosis de vacunas Sputnik V. 

“Es contradictorio que el gobierno del presidente Arce emplee millones de bolivianos para su posicionamiento o difusión sobre las bondades de su gobierno en materia sanitaria cuando los bolivianos más pobres mueren por falta de terapia intensiva, oxígeno y medicamentos”, señaló el diputado Gustavo Aliaga de la opositora Comunidad Ciudadana (CC).

Además, señaló que la crisis sanitaria que está golpeando al país ha “mostrado al desnudo los desaciertos del MAS por su mala gestión en el ámbito de la salud” y sugirió a las autoridades diplomáticas una planificación estratégica con miras al mundo Post-Covid.

“Las grandes políticas públicas sobre salud corresponden al MAS y si estas políticas se expresan en leyes. Tienen una holgada mayoría en la Asamblea y una legitimidad suficiente producto del voto para poder hacer los ajustes necesarios”, señaló Aliaga tras ratificar la propuesta de su partido de lograr acuerdos políticos necesarios para enfrentar la pandemia.

Para Doria Medina, “la primera necesidad de la política exterior boliviana debe ser conseguir más vacunas e importar medicamentos y la segunda, impulsar las exportaciones bolivianas, pues permitirán equilibrar las reservas de divisas del país”. “Todo lo demás es secundario o directamente innecesario”, remarcó.

Los recursos de este “posicionamiento” serán empleados en un contexto global marcado por la pandemia de Covid-19, explicó el vicecanciller Freddy Mamani.

El plan, que se basa en los principios de la autodeterminación, el respeto a la soberanía y a los derechos humanos, se ha propuesto “afianzar las relaciones bilaterales y multilaterales”, pero especialmente con las naciones y bloques con los Bolivia tiene un diálogo político “fortalecido”, según puntualizó la autoridad.

Bolivia enfrenta la tercera ola de la pandemia de coronavirus con picos de contagio récord que sobrepasaron los 3.500 casos por día. Cochabamba y Santa Cruz han enfrentado carencias de medicamentos y oxígeno medicinal, durante las últimas dos semanas.

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