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José María Cabrera dejó de ser procurador General del Estado esta mañana. Una comitiva del Ministerio de la Presidencia le comunicó la decisión de Jeanine Áñez, aprobada mediante el decreto supremo 4345.

Los funcionarios llegaron a las 11:00 a su despacho, acompañados por Alberto Javier Morales Vargas, el nuevo titular. “Mi autoridad, en cumplimiento de las leyes, expresó su colaboración para que haya una transición ordenada”, afirmó el personero saliente.

Ayer Cabrera alertaba que el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, pidió su alejamiento por críticas a su labor en los casos ENDE, respiradores españoles y munición no legal adquirida para la Policía Boliviana.

“Los casos de la privatización de Ende, el caso corrupción de gases lacrimógenos ameritaron el airado reclamo para la remoción del suscrito procurador”, admitió el funcionario saliente, expresando su sorpresa ante la medida.

Cabrera permaneció nueve meses en el puesto. Fue posesionado el 3 de diciembre por la mandataria y entre sus gestiones está la denuncia ante la Corte Penal Internacional de La Haya contra Evo Morales por delitos de lesa humanidad.

La pasada jornada el ahora exprocurador advirtió su inminente salida, por su oposición frente a la privatización de la Empresa Nacional de Electrificación (ENDE) que anunció la propia presidenta durante el aniversario de Cochabamba y las investigaciones por supuesta corrupción en la compra de gases lacrimógenos por parte del Ministerio de Gobierno.

“El ministro Murillo está haciendo gestiones para que la presidenta Áñez remueva al procurador, por haber efectuado estas dos actuaciones que lo comprometerían y habrían desencadenado la furia del ministro”, dijo a EL DEBER la exautoridad.

Sus declaraciones: