Dos mil tortuguitas de río, de la especie Podocnemis unifilis, fueron liberadas al río Maniqui, en San Borja, el pasado 5 de junio, como parte de la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente.
La iniciativa corresponde a la Reserva de la Biosfera y Estación Biológica del Beni, que año a año, desde hace alrededor de tres décadas trabaja en la conservación de esta especie, que está amenazada, no solo por las inundaciones que existen en la zona, que inciden en la pérdida de playas naturales, sino por el tráfico ilegal de sus huevos.
El día de la liberación de las tortuguitas o petas de río participaron no solo el cuerpo de protección, el equipo de administración, y el equipo técnico de la reserva, sino también autoridades y pobladores de San Borja, que vieron cómo estos animalitos se internaban en su hábitat natural.
La Podocnemis unifilis es una especie que habita en la amazonia, explica el guardaparque Marcos Uzquiano, estas tortugas están presentes, además de en Bolivia, en Colombia, Brasil, Venezuela e incluso en las Guayanas.
El Rescate
Cada año, desde mediados de agosto y hasta la primera semana de septiembre, ocurre el periodo de desove de las tortugas de río. Es decir que, en ese tiempo, ellas salen del río a poner sus huevos en las playas de la zona. En esa temporada, cada noche, a partir de las 21:00 y hasta la madrugada, los guardaparques proceden al rescate de los huevos.
Uzquiano explica que llevan consigo baldes plásticos, en los que vacían una capa de arena, donde serán depositados, delicadamente, los huevos de tortuga. Pero antes, deben identificarse los nidos, y tomar nota de información importante, como sus características, la cantidad de huevos y la posición que ocupan, además de la fecha del rescate.
Con todo esto, ya se puede proceder a recoger los huevos, que serán colocados sobre la cama de arena que está en el balde y, en lo posible, en la misma posición en la que se encontraban en el nido. Posteriormente se vacía otra capa de arena y se ponen marcas con datos de ese nido. Este proceso se repite hasta llenar el balde y rescatar la mayor cantidad de huevos posible.
Es un trabajo que requiere mucho cuidado, señala Uzquiano, que añade que los terrenos no siempre son de fácil acceso, no solo por la distancia, sino por las características del lugar que pueden incluir barrancos.
Posteriormente, los huevos rescatados son transportados en vehículos terrestres o acuáticos hasta una playa artificial especialmente construida por los guardaparques. Allí, son ‘sembrados’, con estacas que contienen la información que se tomó en el momento del rescate. Después queda esperar entre 60 y 70 días hasta el momento de su eclosión.
Durante este tiempo se realiza un monitoreo diario para evitar depredadores y robos de personas que, algunas veces burlaron la seguridad, rompieron cercas y se llevaron los huevos, aprovechando que los guardaparques atendían incendios forestales, cuenta Uzquiano.
Cuando las petitas o tortuguitas nacen, son depositadas en piscinas amplias; son alimentadas y reciben cuidados veterinarios hasta que sea el tiempo óptimo para liberarlas en el río, esto es cuando ellas tengan más probabilidades de supervivencia.
Uzquiano indica que en esta oportunidad las petitas permanecieron seis meses en la reserva, pero esto ocurrió debido a que las inundaciones fueron muchas en el último tiempo, por lo que corrían el riesgo de ser cubiertas por la arena que era arrastrada por el agua, si es que eran liberadas antes.
Durante estos meses, las tortuguitas son alimentadas con frutas, verduras y carne molida, lo que suma entre Bs 60 y 70 diarios. Pero no son los únicos gastos que el proyecto requiere; se precisa combustible para acceder a los lugares donde están los nidos, además de otros gastos operativos.
Por ello, lanzaron la campaña de apadrinamiento, que permite que quienes quieran apoyar económicamente, puedan hacerlo con aportes desde Bs 20. La campaña está vigente durante todo el año, pero se hace más visible cuando las tortuguitas están próximas a ser liberadas. Este año se recaudaron Bs 7 mil, informó Uzquiano, que agradeció el apoyo de la gente que aportó.
Para aquellos que deseen aportar o apadrinar tortuguitas, pueden hacerlo a través de una transferencia desde Bs 20 a la cuenta No. 595200211 del Banco Bisa, a nombre de Fundesnap o, a través del código QR habilitado para este fin.