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La Policía y la Fiscalía indagan las razones que provocaron el crimen de Edwin Espíndola, un recluso del penal de Morros Blancos de Tarija, que fue asesinado por otros dos internos que le produjeron unas 20 heridas en el cuerpo con armas punzocortantes.

El comunicado de la Fiscalía Departamental de Tarija indica que un juez cautelar determinó la detención preventiva de los internos José Luis Orihuela (29) y Eberto Alcoba (26), sobre quienes existen indicios de haber sido los autores del asesinato, ya que se encontró en su poder ropa ensangrentada y un objeto metálico, similar a un cuchillo, que se usó para herir a la víctima de este hechos de sangre.

De acuerdo con el informe forense, Espíndola murió desangrado debido a las múltiples heridas que tenía en el cuerpo y en la cabeza. Estas últimas lesiones se cree que fueron producidas por un machete, aunque aún no se  encontró dentro del penal este artefacto, que pudo haber sido usado para el crimen.

Espíndola estaba preso por los delitos de tráfico de sustancias controladas, homicidio y robo agravado, mientras que sus asesinos cumplían condena por narcotráfico y asesinato. 

Una de las hipótesis que manejan los investigadores del hechos, es que el ataque a la víctima fue propiciado por una rencilla interna relacionada al control en el manejo de la venta de sustancias controladas en el reclusorio tarijeño o por algún ajuste de cuentas vinculado a esta misma situación.  

Según el fiscal a cargo del caso, Miguel Tapia, se recaban datos de los testigos presenciales del hecho, a pesar de que los que observaron lo ocurrido temen por su vida al encontrarse privados de libertad.