Escucha esta nota aquí

Empujones, gritos, protestas, gran custodia policial y gases, ese fue el marco exterior de la inauguración del hospital del Sur que tuvo la presencia de la presidenta Jeanine Áñez. Así El Alto no olvida y sigue hostigando en cualquier escenario de esta ciudad a la mandataria.


Acaso ella ha construido, aquí su alcaldesa no tiene pisada, ni su estadio (Cosmos 79) puede acabar, ni su terminal (interprovincial) acaba, esta zona está olvidada, a qué vienen”, lanzó uno de los vecinos que gritaba en la parte exterior de la valla que protege el hospital del Sur que esta mañana fue inaugurado.


Este hospital, de tercer nivel, se encuentra alejado del bullicioso centro alteño, en una zona denominada Cosmos 79, a poco más de 10 kilómetros de La Ceja de El Alto. El acceso es ínfimo, hay pocos minibuses del servicio público que llegan hasta el lugar. Y el hospital no está concluido, sus muros externos siguen con calamina, como estaban en marzo, cuando EL DEBER llegó a esa zona.


Un gran contingente policial custodiaba todos los accesos al hospital y los vecinos fueron replegados hasta la acera de enfrente de la ancha avenida Caquingora. Su presencia empezó a ser notoria a las 08:00, aunque el acto estaba programado para las 09:00.


Crecía la belicosidad de los vecinos que acudieron, “porque escuchamos en radio” y llegó al millar de personas que protestaban frente al hospital. Este hecho obligó a recortar el programa de la presidenta que tenía previsto un recorrido por el nosocomio y salió custodiada por una nube de policías.


Piedras y gases


Los testigos relataron que a las 10:20 cuando el acto oficial concluyó y Áñez salió apresurada del acto, la ministra de Salud, Eidy Roca la acompañaba, además del ministro de la Presidencia, Yerko Nuñez, la alcaldesa de El Alto, Soledad Chapetón y autoridades médicas. La caravana de vehículos salió y quedaron algunas autoridades que fueron las que recibieron las rechiflas.


De acuerdo con la versión de los asistentes, el vehículo de Bolivia TV salió, pero recibió pedradas de los revoltosos que ocasionaron la rotura de sus vidrios. Al acelerar su marcha hizo retroceder al resto de los vehículos y llevó a la Policía lanzar gases, reportaron desde El Alto.


Al menos, una decena de videos de aficionados e internautas circularon en las redes sociales de los momentos previos a la inauguración del hospital que atenderá pacientes con Covid-19.


El 1 de marzo, Áñez y su candidato a vicepresidente, Samuel Doria Medina inauguraron su casa de campaña de la alianza Juntos en medio de una nube de policías y gran cantidad de vehículos oficiales que trasladaron a los ministros e invitados. La protesta creció y la Policía arrestó a dos personas. 


Cinco días después, cuando El Alto se aprestaba a celebrar otro año de creación, los desmanes se multiplicaron y la casa de campaña de Juntos fue una de las primeras en ser atacada por los manifestantes que rechazaban la presencia gubernamental.