Escucha esta nota aquí

El viceministro de Régimen Interior y Policía, Javier Issa, informó esta tarde que se determinó aumentar el contingente policial y militar en el trópico de Cochabamba, para frenar los brotes de violencia, tras los ataques a dos camionetas de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Boliviano (YPFB), a un vehículo de Unitel y a la corresponsal de EL DEBER.

“Aproximadamente a las 07:00, una vagoneta con un equipo periodístico de la red televisiva Unitel fue objeto de agresiones en la región de Entre Ríos, amenazaron con linchar a las personas, quemar la vagoneta y destrozar los equipos; inmediatamente personal policial se trasladó al lugar y tuvo que escoltarlos a Bulo Bulo, porque los estaban persiguiendo (...), lo que se va a hacer es llevar otro contingente policial y militar para controlar este brote de violencia”, informó el viceministro.

Dijo que esos hechos de violencia preocupan debido a que, en la víspera, dos camionetas de YPFB fueron atacadas y, esta jornada, un equipo de prensa de Unitel y la corresponsal de EL DEBER.

Atribuyó esas acciones de violencia, “porque la policía y el Ejército están entrando a realizar tareas de patrullaje y rastrillaje de los enfermos con coronavirus desde esta tarde”, reportó ABI.

A su juicio, por la desobediencia a las medidas de prevención en esa región, el alcalde de Entre Ríos, Aurelio Rojas, se encuentra internado en un centro médico privado en la ciudad de Cochabamba y su estado de salud sería delicado por el contagio de coronavirus.

Mientras que la región del trópico de Cochabamba ingresó en “auto encapsulamiento” para hacer frente a la propagación del Covid-19, con restricción de transporte de pasajeros y bloqueos en la carretera.