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De los nueve gobernadores elegidos en los comicios regionales de este año, sólo tres pertenecen a las filas del MAS. No obstante, el partido gobernante ganó en las asambleas departamentales de todos los departamentos, excepto en Santa Cruz, donde perdió por un escaño.

De acuerdo con los resultados oficiales que fueron divulgados esta semana, la mayoría que obtuvo el partido de Evo Morales es mucho más notoria en regiones del occidente, incluso en La Paz donde el MAS perdió en las elecciones de segunda vuelta. Allí, de los 45 asambleístas, 26 pertenecen a las filas del partido azul y sólo siete serán para Jallalla, la organización política con la que Santos Quispe ganó la silla departamental, aunque la nueva autoridad anunció la ruptura con esa fuerza política. La lista sigue con Somos Pueblo, el frente del Tata Quispe que obtuvo cinco escaños y que, en la previa de la segunda vuelta, cerró cualquier posibilidad de pacto con el hijo del fallecido líder aimara Felipe Quispe.

En Oruro, Potosí y Cochabamba, las únicas regiones donde el MAS obtuvo gobernadores, el dominio del oficialismo es elevado. En el primero, Johnny Vedia tendrá el respaldo de 25 de los 33 asambleístas regionales. En tierras potosinas, el legislativo regional está formado por 32 miembros de los que 24 pertenecen a las filas del partido azul que apoyarán a la gestión de Johnny Mamani.





De hecho, esta autoridad electa anticipó que la prioridad de su gestión estará vinculada con la reactivación de proyectos de inversión pública como aquellos que están vinculados con el litio.

El respaldo provincial para el nuevo gobernador de Cochabamba, Humberto Sánchez, también es notoria. De las 34 sillas del legislativo regional, 26 pertenecen al MAS gracias a la votación de la zona andina y el trópico.

Fabián Yaksic, asambleísta saliente de La Paz y exviceministro de Descentralización, entiende que la fórmula empleada para la asignación de escalos regionales “distorsiona el principio de proporcionalidad” porque genera una “sobrerrepresentación de la fuerza política que resulta ganadora” en la elección regional.

“Los asambleístas regionales que obtengan una fuerza política deben descontarse de la lista de quienes hayan sido elegidos por población y garantizar así el principio proporcional de distribución de escaños”, apuntó Yaksic, quien asegura que este mecanismo se aplica en la asignación de los asientos para diputados plurinominales en la Asamblea Legislativa Plurinacional.

En Santa Cruz, el MAS y Creemos, la organización política del nuevo gobernador Luis Fernando Camacho, empataron con 11 escaños y Evo Morales anticipó una estrategia para controlar las decisiones del departamento, precisamente desde la Asamblea.

Gobernabilidad

Para Yaksic, el escenario político regional puede complicarse si el partido gobernante intenta imponer decisiones desde las asambleas. Anticipó que los acuerdos para los ajustes a los presupuestos será la primera prueba de fuego.

En Chuquisaca, Beni y Pando la supremacía del MAS reduce las posibilidades de consenso de los gobernadores opositores, opinó el sociólogo Franco Gamboa. Anticipó que un pacto puede darse con facilidad en Tarija.

ÁNFORA

ESCAÑOS INDÍGENAS.- La representación originaria puede ser determinante para las decisiones que se asuman en los nueve departamentos.

RESPONSABILIDADES.- Los gobernadores opositores tendrán que pactar con legisladores elegidos por territorio.

EMPATE.- En Santa Rosa, Pando, hubo un empate de votos para la asignación de asambleístas.

SANTA CRUZ.- Creemos y el MAS también están empatados en la Asamblea Departamental con 11 escaños.


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