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La pericia realizada por el grupo de Investigación Deep Tech Lab de Bisite, de la Fundación de la Universidad española de Salamanca, detectó que los datos de un servidor utilizado por la empresa Neotec, que llevó adelante la Transmisión Rápida de Resultados Preliminares (TREP) y el cómputo de votos fueron destruidos y, pese a ello, la Fiscalía General del Estado se respaldó en ese informe para solicitar el sobreseimiento de los implicados en el fraude, denunciado por expertos de la OEA en las elecciones del 20 de octubre de 2019. 

En la página 137 de la pericia se hace referencia al incidente FB-018 referido a la destrucción de las evidencias necesarias para determinar el comportamiento del servidor BO20, y asegura que el riesgo es “alto”.

Concluye que “los administradores del servidos BO20 no tomaron las medidas necesarias para preservar los registros y se destruyeron así las pruebas que permiten analizar el comportamiento del servidor”. 

En la conclusión sobre el incidente, la pericia sostiene que “el borrado de las evidencias ya sea de forma intencionada o involuntaria, supone una incidencia de riesgo alto ya que permite ocultar el comportamiento del servidor al equipo pericial y esconder así, posibles acciones malintencionadas”. 

Pero, agrega que “al ser el TREP un proceso independiente al cómputo oficial, este incidente no supone un riesgo alto para la integridad de los resultados finales. El borrado de las evidencias no permite determinar el origen de las peticiones recibidas. Sin embargo, a través de los registros del servidor principal de aplicación del TREP (BO2) se determina que el servidor fue utilizado a partir del 21 de octubre a las 14:38 para la verificación de actas”, señala el informe. 

El exembajador ante la OEA Jaime Aparicio afirmó en el programa Influyentes de EL DEBER Radio, que en esta parte del informe los autores reconocen que “hubo la exploración de conexiones de procedencia desconocida. Tal como lo dijo la OEA, se detectó un servidor BO20, el 21 de octubre se reanudó la actividad del TREP utilizando como servidor perimetral un servidor no previsto. Eso lo dice el propio informe”, dijo. 

La empresa Ethical Hacking, que tiene como gerente a Álvaro Andrade, fue contratada por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) para auditar el proceso electoral del 20 de octubre de 2019. 

Aparicio señaló que precisamente ese servidor “no era monitoreado por esta empresa. El ingeniero Andrade no fue consultado y dijo que ese era un tema central y no entiende por qué los autores no lo convocaron a declarar, puesto que él tiene todas las pruebas y documentos que demuestran la manipulación que contaminó la elección” de 2019. 

EL DEBER contactó a Andrade, quien señaló que el primer paso del estándar que los autores del estudio mencionan es la preservación y certificación de la integridad de la evidencia. “¿Cómo es posible que la avalen solo porque la Fiscalía envió la información a (una fundación) la universidad de Salamanca?”, se preguntó. 

Hicieron el análisis de forma unilateral, dijo, “a diferencia de la OEA que vino y nos citó a todas las partes, nos pidió información a todos, sin excepción”. 

En ese punto mencionó a Marcel Guzmán de Rojas, gerente de la empresa Neotec, quien se encargó de dotar al TSE del sistema de Transmisión Rápida de Resultados Preliminares (TREP) y del cómputo oficial en 2019. 

“Este señor salió escapando a Alemania, de ahí se fue a Rusia, es lo último que se supo de él. En dos años nadie pudo ubicarlo, y estos investigadores lo hicieron mágicamente y le tomaron una declaración testifical”, cuestionó Andrade. 

El experto dijo que Guzmán de Rojas mencionó en su momento que todo estaba bien y le creyeron. “Si esta persona es inocente, lo que no se entiende es por qué desapareció toda la evidencia que se encontraba en su servidor, el BO20”. 

Andrade complementó: “Nosotros detectamos que, precisamente, había un servidor que no estaba monitoreado y era el de Neotec, que trabajó con Amazon. Ahí estaba la evidencia clave, y en el informe los autores dicen que de su declaración se desprende que se borró por error”. 

Es decir, que para el gerente de Ethical Hacking, allí se fue toda la evidencia. “No se puede borrar todo eso con un click. Amazon pide procesos que llevan varias instancias, piden sacar copia del disco duro, verificación, autorizaciones, y al menos 20 confirmaciones antes de eliminarlo, decir que se borró por accidente es mentir”, señaló el representante de Ethical Hacking. 

El exembajador Aparicio complementó que en este informe el propio profesor y sus alumnos reconocen que hubo un servidor ilegal, que no estaba previsto, que no era monitoreado como también dijo el informe de la OEA y “esto es lo más grave, que los administradores no tomaron medidas y se destruyeron las evidencias que permitían analizar el comportamiento de ese servidor. 

No dice que se borraron, sino que se destruyeron. Alguien lo hizo, y al hacerlo, ya este proceso quedó contaminado”. También recalcó que cualquier perito forense determinaría que un proceso donde se destruyeron las evidencias, que detectaron que se introdujo y qué hizo ese servidor ilegal contamina toda una elección.

 “Basta un acto como ese para que la elección sea anulada. No hay seriedad, ellos tratan de deslindar ese documento y pese a que no hay evidencia de qué pasó, ellos liberan al TSE de toda culpa y hacen por encargo una absolución, digo por encargo porque esto fue pedido por la Fiscalía”, dijo Aparicio. 

El documento elaborado por la Organización de Estados Americanos concluyó que hubo “operaciones dolosas” en las elecciones del 20 de octubre que alteraron “la voluntad expresada en las urnas”. “Todos los análisis del equipo técnico permiten determinar que la paralización del sistema TREP no fue un accidente ni una decisión basada en fundamentos técnicos. Fue simplemente una decisión arbitraria, cuyo propósito incluyó la manipulación de la infraestructura informática”, subraya la OEA. 

El informe indica que cuando el sistema reanudó su funcionamiento, “al día siguiente, apareció en escena un servidor oculto, no declarado y no controlado ni por la empresa auditora ni por el personal técnico del órgano electoral”. Complementa que “las manipulaciones e irregularidades señaladas no permiten tener certeza sobre el margen de victoria del candidato (Evo) Morales sobre el candidato (Carlos) Mesa”, apunta el informe final de la OEA sobre la auditoría de los comicios. 

Ninguna experiencia 

Juan Manuel Corchado, responsable del Grupo investigador, admitió que fue la primera pericia que realizan en ese ámbito. “Soy profesor, los dos miembros que elegí para que junto conmigo hicieran esta pericia son Manuel López y Pablo Plaza, ambos contratados, investigadores. Hemos hecho muchas pruebas periciales, en el ámbito de muchos proyectos, pero, en concreto, sobre un proceso electoral, es la primera vez que lo hacemos”, dijo. 

Luego dijo que “la OEA señaló que este proceso está lleno de irregularidades, pero nosotros hemos identificado las irregularidades, incluso más que las que aparecen en su informe, pero una vez cometida la infracción, ¿esto ha generado una manipulación en los datos que pueda haber cambiado el sentido de las elecciones? Ahí yo garantizo que no, agregó el experto. 

Álvaro Andrade manifestó que la única experiencia electoral que tiene Corchado es haberse presentado como candidato a rector de la Universidad de Salamanca, y perdió. “Se supone que el informe debiera ser escrito por un experto electoral y este señor no tiene experiencia”, dijo Aparicio.

Hechos

CONTRATO 

En la carátula está el logo de la Universidad de Salamanca, y en el contrato lo hace con una empresa que no está inscrita en España. Es un grupo de investigación que pertenece a otra universidad en Valladolid, observó Álvaro Andrade.

REDACCIÓN 

Les critican la redacción del documento, hablan de informática forense, pero ninguno de ellos tienen especialidad en el área. Un exvocal del TSE dijo que una falla como la del servidor anula cualquier elección. 

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