Con menos comparsas, menos bailarines, menos bandas; con crespones negros y banderas blancas, así vivirá La Paz este sábado una nueva versión de la entrada del Gran Poder, la fiesta más grande que tiene la sede de Gobierno. La directiva de las 75 fraternidades no aceptó suspender la fiesta; en cambio lucirán crespones negros y llevarán banderas blancas, como homenaje a los fallecidos en los bloqueos de Llallagua.
“Se solidarizan con los hechos violentos que acontecieron en el departamento de Potosí, por lo que este sábado, en la entrada se llevará un crespón negro en la tricolor y banderas blancas, pidiendo paz para Bolivia; asimismo, se hará un minuto de silencio a las 12:00”, señala una nota de la Alcaldía paceña atribuida al presidente de los folkloristas, Galo Carrillo.
Desde enero de cada año se inician los preparativos para la festividad del Gran Poder, una entrada folklórica que nació en el populoso barrio de Chijini y que recorría tres cuadras alrededor de la Iglesia Gran Poder. Más de 50 años después, esa entrada de barrio ahora tiene un recorrido de más de 5 kilómetros y dos iglesias de Gran Poder.
La Asociación de Conjuntos Folklóricos del Gran Poder (Acfgp) tiene 75 comparsas que ingresan cada año desde las 07:00 de la mañana hasta pasada la medianoche; empiezan su recorrido en la zona del Cementerio General y terminan cerca del Estadio Hernando Siles, en la zona de Miraflores. Un recorrido que se asemeja a una gigantesca serpiente, que divide a ciudad de La Paz en dos. Todo tipo de actividad económica se realiza en torno a esta festividad.
Este año, solo ingresarán 71 comparsas, pues una pidió permiso para no participar por la crisis económica y tres fueron multadas porque no pagaron sus cuotas ante su asociación, así lo indica su convocatoria que lanzaron para la preentrada que se realizó el fin de semana.
De los 71 grupos que participarán: 21 son morenadas; caporales y kullawadas tienen a 9 comparsas cada uno; habrá seis tinkus y cuatro diabladas; el resto se distribuirá entre, wacas, salay, doctorcitos, sayas, potolos, moseñada, pujllay, jalkas, suri sicuri, inca, llamerada, tobas y khantus.
El alcalde paceño, Iván Arias, dijo que esta festividad provoca un inusitado movimiento económico que en la versión anterior movió hasta $us 68 millones en un solo día, aunque la festividad se prolonga por una semana, pero solo el sábado se cortan al menos una treintena de calles.
Este año llegó el representante de la Oficina Regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), Ernesto Fernández Polcuch, quien observará las características de la festividad. El municipio aprovechó su llegada para entregarle un reconocimiento a su labor.