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El zorro Antonio retornó a la ciudad de Oruro este jueves donde se reencontró con Brayan Ajhuacho, el joven orureño que crió al animal desde pequeño. Su nuevo hogar será el zoológico orureño donde las autoridades le adaptaron un ambiente para que permanezca con las comodidades necesarias.

El animal silvestre que se encontraba en cuarentena en el zoológico municipal Vesty Pakos de la ciudad de La Paz, fue llevado en esta jornada por personal del Ministerio de Medio Ambiente y Agua. En la capital orureña esperaron por el zorrito autoridades y miembros de la familia que lo adoptó desde que nació.

“Antonio, abrió en el país una consciencia muy positiva en el tema de lo que nosotros venimos trabajando en el control y tráfico de fauna silvestre desde el Ministerio”, afirmó Alfredy Álvarez, viceministro de Medio Ambiente y uno de los que trasladó al animal hasta Oruro.

En el zoológico orureño se le acondicionó un área de 450 metros cuadrados con plantas naturales, similares a las que existen en su habitad natural. En la recepción de Antonio también estuvo el alcalde municipal, Saúl Aguilar, que pidió a Ajhuacho que siga trabajando en defensa de los animales.

“Agradecemos al ministerio de Medio Ambiente. Hemos pedido a Bryan que forme parte del personal del zoológico para trabajar por los animales”, manifestó Aguilar.

Por su parte, Ajhuacho, que fue el encargado de sacar a Antonio de una jaula, señaló que ahora buscará mejorar aún más el zoológico de Oruro convirtiéndose en un defensor de los derechos de los animales.

Popular en las redes

El mes pasado Antonio cobró popularidad en las redes sociales luego de que el joven orureño que lo crió inició una campaña para mantener la custodia del animal. Muchos defensores de la naturaleza apoyaron a Brayan haciendo viral la imagen del zorro andino; sin embargo, pese a las manifestaciones en todo el país, se determinó que Antonio tenga su hogar permanente en el zoológico de Oruro.

En Bolivia las leyes no permiten que animales silvestres sean adoptados como mascotas, por lo que su tenencia se convierte en delito. Ante esa situación y después de varias horas de reuniones entre el criador y autoridades de Gobierno se determinó conceder la custodia definitiva a las autoridades.