Una violenta emboscada sufrieron agentes antidrogas en el Trópico de Cochabamba, dejando como saldo a dos policías heridos, vehículos destrozados tras varias horas de tensión, luego de un operativo que terminó con la destrucción de un laboratorio de cristalización, fábricas de cocaína inhabilitadas, cinco aprehendidos y el secuestro de 53,9 kilos de droga.
Grupos movilizados de comunarios intentaron recuperar la sustancia incautada y rescatar a los detenidos atacando a los uniformados con armas de fuego, piedras, machetes, petardos y cachorros de dinamita durante el repliegue policial.
Lo que comenzó como un operativo antidroga ejecutado por efectivos de Umopar Chimoré y la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) terminó en una violenta cacería contra las patrullas policiales en distintas rutas de Villa Tunari.
La denominada “Operación Camaleón”, desarrollada el miércoles, 7 de mayo, entre las 13:00 y las 23:00, movilizó a 10 patrullas y 50 efectivos policiales que ingresaron al sector del sindicato Tacopaya, donde encontraron fábricas de elaboración de cocaína, un laboratorio de cristalización y una vivienda rústica utilizada para el acopio de sustancias controladas.
Según el reporte preliminar presentado por el viceministro de Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, el operativo dejó cinco personas aprehendidas, la destrucción de varias fábricas de cocaína, un laboratorio de cristalización destruido y tres vehículos motorizados secuestrados.
Además, se logró el secuestro de 44,45 kilos de cocaína base y 9,45 kilos de cocaína en estado húmedo, haciendo un total de 53,9 kilos de droga incautada.
Durante la intervención también fueron encontrados cinco bidones de ácido sulfúrico __ cuatro de 10 litros y uno de 20 litros__ además de, precursores químicos y vehículos que transportaban hoja de coca.
De acuerdo con el informe preliminar, el laboratorio destruido estaba instalado cerca de un cocal de aproximadamente 10 hectáreas y tenía una capacidad proyectada de producción de hasta 100 kilos diarios de cocaína, además de espacio para albergar a unos 10 operarios.
La tensión se desató durante el repliegue policial
Grupos movilizados instalaron bloqueos con promontorios de tierra, piedras y “miguelitos” en distintos puntos del trópico cochabambino, entre ellos Eterazama, Chipiriri, Santa Elena y el sindicato San Pedro, con el objetivo de impedir el paso de las patrullas y recuperar la droga secuestrada junto a las personas aprehendidas.
Los efectivos fueron atacados con disparos de armas de fuego, piedras, petardos, machetes, palos y explosivos artesanales.
En el sindicato San Pedro, la vía principal fue bloqueada con arena arrojada desde una volqueta, mientras que en el puente de Eterazama las patrullas fueron emboscadas por personas que salieron desde la maleza aprovechando la oscuridad.
En ese punto, un efectivo policial resultó gravemente herido tras recibir una pedrada en el cráneo, mientras otro uniformado también sufrió lesiones. Ambos fueron evacuados para recibir atención médica, aunque hasta el momento no se conoce oficialmente su estado de salud.
Los ataques también dejaron daños de consideración en varios vehículos policiales, principalmente en parabrisas y ventanas destruidas.
El asedio continuó hasta la Tranca Castillo, donde grupos en motocicletas intentaron interceptar violentamente las patrullas para recuperar a los detenidos y la droga secuestrada