La violencia volvió a marcar la crisis de bloqueos que mantiene cercadas a La Paz y El Alto desde hace casi tres semanas. Emboscadas, agresiones contra policías, militares y periodistas, quema de instalaciones públicas y la reinstalación inmediata de barricadas frenaron el avance del corredor humanitario “Banderas Blancas”, impulsado por el Gobierno para restablecer el tránsito y garantizar el ingreso de combustible, alimentos y medicamentos. En medio de la tensión, el presidente Rodrigo Paz reiteró su disposición al diálogo, aunque lanzó una advertencia: “todo tiene un límite”, dijo.
Desde las 6:00, más de 2.000 efectivos policiales y militares partieron desde La Paz rumbo a Oruro en el operativo encabezado por el ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Mauricio Zamora. La caravana humanitaria avanzó acompañada por maquinaria pesada y organizaciones de derechos humanos que buscaban mediar con los movilizados.
Sin embargo, el operativo quedó detenido en Achica Arriba, donde grupos movilizados atacaron a la caravana con piedras y explosivos. Policías y militares respondieron con gases lacrimógenos para despejar el paso.
Aunque el corredor logró abrir temporalmente algunos tramos de la carretera, los bloqueos fueron reinstalados apenas pasaba la caravana oficial. En la Ceja de El Alto, cerca del ingreso a la Autopista, así como en Senkata, Ventilla y el cruce hacia Viacha, grupos radicales volvieron a colocar piedras, palos y bloques de cemento para impedir la circulación vehicular.
La jornada escaló todavía más cuando un grupo de bloqueadores tomó por la fuerza el Punto de Inspección Aduanera de Achica Arriba, saqueó las instalaciones y posteriormente incendió muebles, equipos y documentación en plena carretera. Horas después, otro hecho violento se registró en el cruce Layuri, entre Ventilla y Apacheta, donde un vehículo del Ministerio de Gobierno que transportaba periodistas fue atacado e incendiado.
En medio del operativo también se reportó la retención de Juan Pablo Mamani, integrante del Batallón de Seguridad Física. Un video difundido en redes lo mostraba arrodillado y afirmando que sus captores exigían la liberación de detenidos y la renuncia del presidente, bajo amenazas de ser quemado vivo. Horas después, el efectivo fue rescatado.
Otra de las situaciones críticas se produjo en Copata, donde la caravana encabezada por el ministro Mauricio Zamora fue emboscada por grupos de bloqueadores. Según relató la propia autoridad, los ataques provinieron desde distintos frentes y obligaron a civiles, policías y militares a dispersarse en medio del caos. Zamora aseguró que incluso sufrió una segunda emboscada cuando intentaba retornar a La Paz por caminos secundarios, de tierra.
Mientras la tensión persistía en las carreteras, el presidente Rodrigo Paz concedió una entrevista al canal argentino TN, en la que insistió en la necesidad de buscar una salida dialogada al conflicto. El mandatario confirmó que el Gobierno espera instalar este domingo una mesa de negociación con la Federación Tupac Katari y lamentó que existan sectores que no quieren dialogar, por lo que “se tomarán las decisiones que se tengan que tomar”, advirtió.