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La encargada de negocios de Estados Unidos en Bolivia, Charisse Phillips, tomó la palabra del vicepresidente David Choquehuanca, quien dijo que el país tiene la “obligación de dialogar”. La diplomática admitió que hay diferencias y la relación es como la de un amigo que a veces dice cosas que generan frustración.

Pero, Phillips abrió la posibilidad de un mejor vínculo entre ambas naciones, a partir del intercambio comercial y las inversiones siempre y cuando la gestión del MAS conceda garantías, y la lucha sea común en contra del covid-19.

Recordó que el vicepresidente David Choquehuanca, en conversaciones y también en su discurso de toma de posesión, dijo que hay una obligación de diálogo. 

Dijo que EEUU está a la expectativa de establecer "ese diálogo respetuoso, productivo, mutuamente beneficioso con el nuevo Gobierno boliviano”.

Como canciller, el propio Choquehuanca fue impulsor del retorno de la relación entre ambos países, a nivel de embajadores, que se rompió desde que el gobierno de Evo Morales expulsó por supuesta intromisión al embajador Philip Goldberg. Sin embargo, los acercamientos siempre tuvieron como impedimento los recurrentes ataques y acusaciones que el exmandatario lanzó contra EEUU.

La encargada de negocios señaló que los dos meses y medio desde su llegada fueron muy intensos, “pero positivos”, y admitió que entre ambos países “hay diferencias. Pienso esto como el tipo de relación que todos hemos tenido alguna vez con un amigo que a veces dice o hace algo que puede dejarnos frustrados. Esa amistad no siempre es perfecta, pero es duradera debido a los intereses y valores que uno comparte con ese amigo, como fe común o pasión por los deportes, por la educación”.

Subrayó que el presidente Luis Arce dejó claro en sus declaraciones que “la recuperación económica es una de las principales prioridades de su Gobierno”, y señaló que Estados Unidos espera trabajar con Bolivia en eso, es decir, crear oportunidades para ambos lados. “La relación comercial es igualitaria y complementaria, el comercio anual ronda los mil millones de dólares, 500 millones en ambas direcciones”.

Dijo que esta relación es diversa, pues “las importaciones bolivianas desde EEUU influyen en gran medida bienes de capital, insumos para la producción y no desplazan a los productos bolivianos. Muchas exportaciones bolivianas a EEUU son de productos manufacturados u otros bienes con valor agregado que crean más oportunidades laborales en Bolivia”.

Dijo que hay espacio para crecer, que las empresas de EEUU están interesadas en invertir en Bolivia, “pero bajo las condiciones adecuadas, un entorno más favorable para los negocios, con protecciones legales y contratos públicos transparentes. Eso es excelente para el comercio y la migración”.

Para la diplomática, EEUU está “listo” para trabajar con el gobierno del MAS, “expandir nuestra relación comercial" y superar el covid-19, que es una prioridad importante.

Mencionó que se entregó al Ministerio de Salud 200 ventiladores de alta calidad fabricados en EEUU y seleccionados para funcionar en la altura. También trabajan para asegurar la capacitación de personal para el mantenimiento de esos equipos

“Trabajamos con grupos indígenas locales para proporcionarles concentradores de oxígeno y otros equipos médicos. Esa labor llegó a 32 comunidades en el país”, comentó.

Junto a Unicef, se aportó con casi un millón de dólares para mejorar las acciones de salud en favor de mujeres embarazadas, recién nacidos e  inmigrantes. “Esta cooperación ayuda a ciudadanos bolivianos en diez hospitales del país”. Lo mismo, se entregaron 2 mil pruebas de covid-19.

Finalmente, volvió a recordar lo dicho por el vicepresidente Choquehuanca, que dijo que tenemos la obligación de dialogar. "Tomo esto en cuenta, es un buen lema y vamos a tratar de mantener ese diálogo”.