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La encuesta nacional de Ciesmori que se difundieron anoche sobre la intención de votos para las elecciones generales del 18 de octubre abrió el debate sobre la modalidad con la que fue realizada: mediante llamadas telefónicas. Especialistas en estudios de mercado indicaron que, mientras se respete la representatividad, este tipo de herramienta es confiable para analizar las decisiones del electorado.

José Luis Gálvez, director de Ciesmori, explicó que la encuesta telefónica está en el mercado global desde hace más de 40 años. El marco muestral de la misma fue conformado a partir de la generación de una base de datos de todos los números de celulares de las tres compañías telefónicas del país que en teoría se podrían generar, dando un total de más de 17.9 millones de combinaciones posibles.

"Dentro de esas 17,9 millones están los teléfonos efectivamente asignados a un usuario y que están en el orden de 11,3 millones de números aproximadamente. Ese marco muestral, de los 17,9 millones, nos permite hacer sorteos aleatorios para elegir a cada uno de los entrevistados", recalcó.

La encuesta logró reunir la intención de votos de habitantes de 477
localidades del país
, un punto a favor, ya que cuando se realiza las cara a cara, en el caso de Ciesmori, lo máximo que ha podido alcanzar en una encuesta nacional es a 240.

Sobre este punto, el vicepresidente del Colegio de Economistas de Santa Cruz, Juan Pablo Suárez, que cuenta con experiencia laboral en los estudios de mercado, indicó que es difícil saber, a través de una llamada telefónica, si la persona encuestada efectivamente está en el lugar que dice estar, además, que tampoco es posible saber si es mayor de 18 años y está inscrito en el padrón electoral.

"No hay forma de verificar la zona. Ud. no sabe dónde está exactamente esa persona. Una muestra representativa tiene que tener las características iguales a las del universo de estudio", indicó Suárez.

Sobre el tema de la edad, Gálvez explicó las encuestas se basan en la honestidad de las personas, ya que ni en las cara a cara se piden documentos para certificar lo que el encuestado está respondiendo al encuestador.

Al respecto, Roger López, director de Captura Consulting explicó que cuando se define realizar este tipo de encuesta, la primera cuestionante que se les pasa por la mente es que si efectivamente esa persona está en ese lugar.

"Para encuestas electorales es una herramienta confiable si se tiene todas las medidas de seguridad, por ejemplo, que se asegure de hacer 150 mil llamadas o las que fueran necesarias para tener población rural y no la deje marginada. Sabemos que no todos en el campo tienen teléfono celular, pero hay otras que sí. Por lo menos estrésese hasta conseguir una cuota representativa de esas personas en el campo que si tienen celular y tómala como un indicio de esa zona", explicó.

López también recalcó que actualmente en países de la región se están realizando este tipo de sondeos, como Ecuador, Paraguay y Perú, además de Estados Unidos y Europa, donde hacen encuestas telefónicas todo el año.

"La encuesta de ayer, si se siguieron todas las herramientas (ética, sistémica y auditable), no tienen por qué no ser creíble. Es más, los resultados se parecen a los que nosotros vamos teniendo también. La vi bastante similar a las nuestras que también fueron telefónicas, pero no hay otra", señaló López al recalcar que este tipo de muestreo se seguirá realizando de esta manera.