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Con fatiga al hablar, con una sonda en el rostro, cubierto por una colcha y recostado en una cama del Centro Centinela de Trinidad, Marcial Fabricano se dirige a la gente que estima, a la que permanece atenta a su estado de salud desde que fue internado en el hospital, el sábado 2 de mayo, con síntomas de coronavirus.

En un video publicado por el diario La Palabra del Beni, el histórico líder indígena demuestra que no solo es un luchador, es un hombre agradecido.

“Doy gracias a Dios porque hay solidaridad, porque hay atención por parte de las amistades, así se nota cuando a uno lo estiman y es retribuido. No hay nada más grande que la amistad”, expresa.

Las sospechas de su afección fueron confirmadas hoy, luego de una semana de que se le tomaran las pruebas. Los resultados, que llegaron desde el Centro Nacional de Enfermedades Tropicales (Cenetrop) de Santa Cruz, indican que dio positivo a Covid-19.

Sin embargo, la salud de Fabricano no ha manifestado complicaciones, más allá de una leve dificultad para respirar y la fiebre que se le ha presentado en un par de ocasiones. De todos modos, los médicos aguardan una mayor evolución para ver qué decisión toman.

“Seguimos acá, en mi casa, no salimos. Estuvimos con fiebre, con tos, ahora estamos tratando que nos pase. Solo tomamos paracetamol cuando nos sube la fiebre y nos hacemos vahos de eucalipto y té caliente con limón. No nos queda más. No queremos ir al hospital porque sabemos que todo está colapsado”, dice la esposa de Marcial, Ruth Ortega. La mujer aseguró que a ninguno de los demás miembros de su familia, incluyendo a ella, se les ha tomado la prueba.

Junto con el Tata Marcial, se encuentra hospitalizado su hijo, que ingresó el 23 de abril con los mismos síntomas y también dio coronavirus. El joven se comunica diariamente con sus familiares para informarles de su salud y también para estar al tanto de ellos, que se encuentran en aislamiento voluntario en su domicilio de la urbanización Plataforma 18 de Agosto.

Una de las principales demandas de los centros de salud en Beni, es la de un laboratorio para realizar las pruebas de Covid-19 a los ciudadanos, puesto que hasta el momento todas se las realizan desde el Cenetrop.

Fabricano, de 77 años y originario de San Lorenzo de Moxos, participó en la primera marcha indígena, en 1990, organizada por la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano, entonces era el jefe del Centro de Pueblos Indígenas de Beni.  

La histórica caminata de 1990 comenzó en Trinidad y culminó en La Paz. Pese a que en la actualidad Fabricano no ejerce como dirigente –presidió la Central Indígena de Pueblos del Oriente Boliviano (Cidob) por dos gestiones, desde 1999 a 2001. Fue candidato a vicepresidente por el Movimiento Bolivia Libre en 1997, partido que obtuvo el 3% de los votos.