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La esposa de Mario Salvatierra, uno de los dos fallecidos este miércoles en los disturbios en la ciudad de Montero, ante las denuncias de fraude en los comicios presidenciales en Bolivia, reclamó que se haga justicia y que se encuentre y procese a quien le disparó a su marido.

La viuda relató que su marido "fue a ese paro cívico tranquilo y ellos vienen directo a matarlo", en alusión a los paros convocados en Bolivia en protestas por un supuesto fraude electoral a favor del presidente del país, Evo Morales, en los comicios del pasado 20 de octubre.

"Pido justicia, que se haga justicia de la muerte de mi marido, que no quede impune", declaró a Efe Rutthy Salvatierra, cuyo esposo Mario Salvatierra falleció anoche en enfrentamientos en la ciudad de Montero, departamento de Santa Cruz.

"No puede ser que esa gente venga a matar a quien se le ponga por delante", lamentó la mujer en el velatorio de su esposo.

Los paros en el país incluyen bloqueos de calles y carreteras en los que se originaron enfrentamientos entre detractores del presidente y partidarios que intentaron levantar las barricadas, con intervención de la Policía para dispersar a ambos bandos.

"Se encargaba de traer el pan de cada día a mi casa, ahora me quedo sola con mis hijos y mi nieta", manifestó la mujer, que tiene tres hijos, una nieta y su marido trabajaba como taxista con una moto.

"Me dijeron por teléfono que a don Mario lo han pegado un tiro y lo han llevado malo a la clínica", recordó, pero cuando llegó al centro sanitario "al momento murió".

La familia estaba pendiente esta mañana de que le comunicaran el resultado de la autopsia, mientras velaba el cuerpo del fallecido, sin pensar en qué medidas pudiera adoptar para esclarecer la muerte.

"Que las autoridades den con el autor, que lo encuentren", reclamó la viuda.

Por su parte, Valentín Gonzales, dirigente del barrio 24 de Septiembre de Montero, donde reside la familia, aseguró que Mario Salvatierra perdió la vida "por defender democracia, por defender libertad, por defender lo que todo el país quiere, no quiere tener un Gobierno ilegítimo".

Gonzales agregó que la familia es de condición humilde y dependía del trabajo del padre como "mototaxista", un transporte popular en esta zona del oriente de Bolivia.

Además de Mario Salvatierra, de 60 años, en los disturbios también falleció Marcelo Terrazas, de 48, y hubo seis heridos, según un comunicado del Ministerio de Gobierno.

"Ambas muertes serán investigadas y no quedarán impunes", advirtió el ministerio.

Los enfrentamientos tuvieron lugar la tarde del miércoles en la ciudad de Montero, a unos 50 kilómetros de Santa Cruz, la capital cruceña.

Los choques se produjeron entre grupos contrarios a la reelección de Morales, que cumplían una huelga ciudadana con bloqueos de calles y carreteras, y partidarios del oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) que intentaban levantar esas medidas de protesta.

Ambos hombres recibieron disparos y murieron cuando eran atendidos en clínicas de Montero, según medios locales.

El Gobierno boliviano y el Comité Cívico Pro Santa Cruz han intercambiado acusaciones sobre las presuntas responsabilidades por las muertes y la violencia en Montero, que continuaba en la noche con saqueos y quemas de casetas en un mercado local.

Montero es una de las principales ciudades de Santa Cruz, con algo más de 100.000 habitantes y capital de la provincia Obispo Santistevan.

Las movilizaciones se suceden en Bolivia desde que tras las elecciones la oposición y movimientos cívicos denunciaran un fraude en el recuento de votos a favor del presidente del país y candidato a la reelección, a quien el órgano electoral dio por ganador.

Las protestas fueron violentas en los últimos días en varias ciudades del país, con enfrentamientos entre partidarios y detractores de Evo Morales, además de choques con la Policía.