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Junto al exministro Arturo Murillo fueron detenidas en Estados Unidos otras cuatro personas. Su círculo íntimo fue el encargado de realizar el negocio de compra de armamento no letal. La investigación vincula a Sergio Rodrigo Méndez Mendizábal como uno de los más cercanos al exministro y la cara más visible del Ministerio de Gobierno en la negociación. 

Además están Luis Berkman Littman, amigo de infancia de Murillo y quien tiene un proceso penal pendiente en Bolivia por tráfico ilegal de armas a Paraguay, y Bryan Samuel Berkman, quien es hijo de Luis Berkman y dueño de la empresa intermediaria que cobró el dinero del Estado boliviano. Por último aparece Philip Lichtenfeld, que tiene nacionalidad boliviana y estadounidense, pero con un largo recorrido en Argentina, donde ya había tenido una detención preventiva.

Méndez Mendizábal es un conocido abogado en la ciudad de Cochabamba y en Santa Cruz fue parte de una conocida empresa de venta y compra de bienes inmuebles. Creó su propio equipo de asesoría en Derecho y su idea era expandir su negocio a Estados Unidos. Murillo, por su cercanía, lo invitó a ser parte de su entorno político: fue su jefe de gabinete cuando él era ministro de Gobierno.

"Por ahora tenemos proyectado ampliar nuestras actividades a Estados Unidos para prestar servicios legales desde Bolivia a residentes bolivianos radicados en ese país. Nuestra intención es abrir cuanto antes una oficina", decía Méndez Mendizábal en una entrevista a Los Tiempos publicada en octubre de 2016.

Con Murillo compartió una larga amistad. Fue parte de su equipo de "motoqueros" que recorría el país e incluso lo hicieron en el extranjero. Sus familias son muy allegadas en Cochabamba y varios fines de año pasaron las fiestas en el hotel de Murillo, en Villa Tunari, en el Chapare.

Luis Berkman Littman es amigo de infancia de Murillo y Méndez. En Bolivia tiene un antecedente penal: en 2002 huyó del país mientras era investigado por tráfico ilegal de armas hacia Paraguay. Además, Berkman Littman tenía en ese entonces una estrecha amistad con Gary Suárez Levy, hijo del conocido narcotraficante Roberto Roca Suárez, alias Techo 'e Paja.

Berkman Littman hacía negocios con el Ejército boliviano en el 2000. En 2001 fue detenido en el penal de Palmasola, pero luego obtuvo medidas sustitutivas, algo que conmocionó al sistema judicial. Un juez le concedió la devolución de la fianza y el desarraigo. Luego huyó a Estados Unidos y de su caso nunca más se supo nada.

Después de su fuga, Berkman Littman y su hijo crearon varias empresas en Estados Unidos. Una de ellas es Bravo Tactical Solutions LCL, que surgió en 2013, y que fue la intermediaria para la compra del equipo antimotín. Además participó de varias otras empresas, todas con el objetivo de comercializar equipo y material militar y policial.

Su hijo es Bryan Samuel Berkman. Él fue quien firmó el contrato a nombre de la empresa Bravo Tactical Solutions LLC por la compra del armamento no letal por más de cinco millones de dólares. Bryan Samuel llegó a Bolivia para ser parte del negocio, ya que su padre todavía tiene asuntos pendientes con la justicia boliviana.

En sus redes sociales se lo ve con ropa militar presumiendo los lujos que gozaba. Vehículos de moda, playas y bebidas alcohólicas. Ahora también está detenido.

El último es Philip Lichtenfeld, quien tiene doble nacionalidad: boliviana y estadounidense. Además, tiene un largo recorrido empresarial en Argentina, donde fue procesado por corrupción y fue detenido preventivamente. Ese aspecto se observa en el informe fiscal de Estados Unidos. 

Lichtenfeld fue inversor de varios proyectos en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra y decidió expandir sus inversiones a Estados Unidos.


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