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La reunión de los cocaleros de Cochabamba fue el escenario para que el jefe del Movimiento Al Socialismo (MAS), Evo Morales, lance una severa advertencia a los maestros. Pese a que ya no es autoridad, les dijo que si no quieren ir a clases presenciales es mejor que renuncien a sus cargos y pidió a uno de los viceministros que llegó hasta el encuentro que haga cumplir esta exigencia.


“Hermano viceministro, no puede haber clases virtuales, eso es perjudicar a la educación. Hay que hacer todos los esfuerzos para que las clases sean presenciales en toda Bolivia, especialmente en el trópico de Cochabamba. Este año hemos demostrado que es posible. Si algún profesor no quiere trabajar mejor que se vaya, que no perjudique a la educación”, amenazó el exmandatario en la clausura del encuentro que tuvo con sus bases y hasta donde llegaron viceministros de Estado.


En 2020, aunque el Gobierno de Jeanine Áñez clausuró las clases, los maestros se dieron modos para seguir enseñando y de ahí nació la idea de las clases virtuales. 


La mayoría de los educadores no tenía idea del uso del internet o las plataformas, pero aprendieron. Y en 2021, el Gobierno de Luis Arce dispuso esa modalidad de enseñanza.


Morales aseguró que los maestros de la educación pública son mejores pagados que en los colegios privados y recordó que ese pago debe retribuirse en las clases presenciales. Para Morales, el argumento de los maestros de contagiarse en las clases presenciales es un chantaje para conseguir algún beneficio.


“Me acuerdo cuando estábamos en el Gobierno, una vez los profesores hicieron un paro sin motivo, por razones políticas. No sé si fue en (la población de) Eterazama; vimos que los papás se habían enojado y tomaron el cuarto (del maestro), pusieron su ropita en una bolsa y (dijeron) ‘váyase, aquí queremos profesores que trabajen’. Entonces los profesores no cometan ese error”, justificó el líder cocalero.


De igual modo, dijo que los profesores del Magisterio rural no pueden tomarse una semana al final de cada mes para viajar a sus regiones y advirtió que el trabajo debe ser de cinco días a la semana. “Aquí tienen que pasar clases los cinco días de la semana, todo el mes y no que se vayan los profesores con el pretexto de que 'tengo familia en Cochabamba'”, espetó.


Dijo que antes se podía entender los viajes para cobrar sus salarios, pero desde que los bancos instalaron agencias en todo el país, no tiene sentido ningún viaje y por tanto la permanencia de los educadores debe ser completa.  

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